Andy Murray ganó su segundo título en tres semanas al imponerse en Viena, ayer, y mejoró sus posibilidades de clasificarse para el torneo final de la ATP.
El británico, undécimo en el escalafón del mundo, superó una desventaja inicial para superar en la final al español David Ferrer 5-7, 6-2, 7-5 en un final intensamente disputada.
“Siempre se siente uno bien al ganar un torneo”, comentó Murray. “El tercer set, especialmente, fue muy de ida y vuelta y por eso resultó muy duro. Atiné a ser un poquito más consistente hacia el final”.