Hace algún tiempo compartimos con ustedes el relato de un amigo, ingeniero de profesión e hípico por afición, quien nos decía que era más fácil obtener un título universitario en ingeniería que acertar los seis caballos ganadores del 5 y 6.
La comparación puede parecer exagerada y hasta irreverente. Pero, cuando se tienen muchos años de estar en este "deporte-juego", se llega al convencimiento de que es necesario que se conjuguen muchos factores para acertar un ganador, entonces es más complicado pegar seis de manera consecutiva.
Para ganarse el 5 y 6, que es la jugada que más dinero paga en nuestro medio, hay que gozar de la combinación de varios factores: dinero, conocimiento, información y suerte.
Y, como todo en la vida, el factor suerte juega un papel importante.
Testimonio de lo anterior lo puede dar un hípico panameño que el jueves pasado invirtió B/.0.25 y recibió al término de las seis carreras válidas un dividendo de B/.10,802.00.
No conocemos si el afortunado es ingeniero, abogado o periodista, o si es un ciudadano común, lo cierto es que rompió los esquemas, no solo por haber acertado él solo los seis ganadores, sino por la suma mínima que invirtió y por el hecho de que los equinos que ganaron en su mayoría eran de primera y segunda opción. Como se dice en el argot hípico: "no salió nada especial".
La verdad es que el hombre acertó, ganó y seguramente con esos 10 mil dólares podrá tapar algunos huecos, que todos tenemos en el camino. Se lo merece.