La NBA es una de las ligas que más estadísticas distintas produce. Ya no basta con determinar quiénes son los que más anotan, rebotean, asisten, roban, taponean, lanzan con mejores porcentajes y pasan más minutos en cancha. También se fija quienes lo logran por cada 48 minutos participados, cuales son los novatos más productivos en estos renglones, que relación se consigue individual y colectivamente entre asistencias a pérdidas, robos a pérdidas y quienes son los jugadores con mayores coeficientes de eficacia.
Para determinarlo, se establece una fórmula que entra en vigor durante los últimos dos minutos y el tiempo adicional (si lo hubiera) de cada partido. La fórmula procura sumar todo lo positivo que realiza un jugador en ese periodo de tiempo, restarle lo negativo que haga, sumarle cuatro puntos si su equipo logra la victoria y de esa forma llegar a obtener los llamados "puntos cruciales". O sea: (puntos + rebotes + asistencias + robos + tapones) - (intentos de campo fallados + tiros libres fallados + pérdidas) + 4 puntos por victoria lograda = puntos cruciales.