Con cinco amarillas y una roja en 12 encuentros ligueros disputados, el brasileño Neymar se sitúa entre los 20 jugadores más amonestados del campeonato francés, un dato atribuido a la sangre caliente que le ha acompañado durante su carrera.
Es cierto que el futbolista más caro del mundo, por el que el París Saint-Germain (PSG) pagó 222 millones de euros al Barcelona, también es el que más sufre faltas en la Liga (59), pero a muchos les sorprende el elevado número de amonestaciones que ve un jugador como él, sin roles defensivos, y con amplia experiencia en la elite. Neymar, un futbolista tan genial como impulsivo, agrandó el sábado su estadística disciplinaria durante la derrota ante el recién ascendido Estrasburgo (2-1), el primer equipo en infringir un revés al líder PSG esta temporada.En el descuento del encuentro, el brasileño, de 25 años, realizó una brusca entrada en Dimitri Liénard, un modesto futbolista francés que a sus 29 primaveras vive su primera experiencia en la elite. El árbitro mostró la amarilla al brasileño.
Neymar "me dijo: 'te estás tirando a la piscina'", confesó Liénard, quien agregó ante los periodistas lo que realmente le hubiese querido responder al futbolista más caro del planeta.VEA TAMBIÉN: Messi: Con la salida de Neymar ganamos
La de anoche fue la quinta amarilla para el brasileño en 12 encuentros, en los que vio una roja por doble amonestación, ante el Olympique de Marsella el pasado octubre.
El '10' del PSG tiene un notable historial de tarjetas amarillas, sobre todo tratándose de un jugador ofensivo. En sus cuatro temporadas anteriores con el Barcelona no bajó las nueve amonestaciones y en el Santos registró un curso la friolera de 14 amarillas y en otros dos contabilizó 12.
Con la selección brasileña, a la que liderará en el mundial de Rusia de 2018, Neymar recibió 19 amarillas y una roja en 83 partidos. Esa única expulsión con la 'Verde Amarela' trajo cola. En una derrota en primera fase de la Copa América de 2015 ante Colombia (1-0), propinó un pelotazo al defensa Pablo Armero y luego un cabezazo al defensor Jeison Murillo, que se había acercado a reclamarle. Al brasileño le cayó una sanción de cuatro encuentros.