Completando los comentarios que requieren los eventos del pasado domingo en donde se definieron los participantes al Super Bowl XXXV, nos toca ahora analizar los detalles del triunfo de los Baltimore Ravens. Sigue siendo una sorpresa, pese a los grandes méritos, que Ravens y Giants hayan ganado sus respectivos Juegos de Campeonato de Conferencia. Aquí daremos los detalles numéricos que justifican la presencia de Baltimore en la gran final de la NFL.
El marcador definitivo de 16 a 3 fue bastante típico de un partido de los Ravens, quienes en 8 de los juegos de temporada regular anotaron 16 puntos ó menos y en 14 (contando éste y toda la post temporada) toleraron 10 ó menos.
Baltimore tiene sin lugar a dudas, la mejor defensa de la liga y pudiera optar, según el resultado del Super Bowl, al puesto de la mejor defensa de la historia.
Oakland entró al encuentro en el que era local, sabiendo que los Cuervos ya habían vencido a los Broncos (cuya ofensiva total era mejor que la suya) y a los Titans (cuya defensiva era mejor que la suya), con la idea de contrarrestar al rival con un mejor equilibrio entre ofensa y defensa. No en vano los Raiders tenían el mejor ataque terrestre y una buena defensiva contra la corrida, punto fuerte del ataque de Baltimore.
El hecho es que la defensa de los Ravens ha sobrepasado todo reto imaginable y además se ha apoyado en un ingrediente fundamental, sin el cual ningún equipo puede ganar y que es una gran dosis de buena suerte.
Nadie pudo haber pronosticado cómo Shanon Sharp con tres jugadas aisladas (una en cada juego de "playoff") se convertiría en el ingrediente adicional que necesitaba la defensa para asegurar esos partidos que los han puesto de camino a Tampa. Así, con una jugada de "3ro. y 18", en su propia yarda 4, Dilfer encuentra a Sharp y se produce, como por arte de la misma magia de los juegos previos, el TD que sienta las sólidas bases del triunfo y que de paso se convierte en el pase de TD más largo (96 yardas) que ha existido en un partido de post temporada. A veces "una gran jugada" es suficiente y con el apoyo de esta defensa esto es más cierto.
Los Ravens sólo toleraron 191 yardas totales, 2 "primeros downs" en 14 jugadas de "3er. down" y 24 yardas por tierra a los Raiders (1.4 yardas por corrida). Esto es monstruoso si se ve que Oakland promediaba 154.4 yardas terrestres por juego durante la temporada regular.
Además Baltimore provocó 5 "turnovers" a Oakland (4 INT y 1 "fumble"), realizó 4 "sacks" y dominó el reloj en una proporción de 34:38 contra 25:22, casi 10 minutos de más, lo que hace una enorme diferencia en un encuentro tan cerrado como este. Como prueba contundente del dominio defensivo, Gannon (QB de Oakland escogido como titular en el Pro Bowl), sólo lanzó 80 yardas, recibió los 4 "sacks"( en los que perdió 20 yardas) y tuvo 2 INT. Wheatley, el mejor corredor de los Raiders tuvo un total de 7 yardas (0.6 por corrida).
Otra cosa impresionante fue el surgimiento de otros líderes en la defensa de Baltimore, además de Ray Lewis. J. Sharper realizó 7 "tackles", 2 asistencias, 2 "sacks" y 1INT.
D. Starks realizó 2 INT. Con todos estos buenos rendimientos defensivos, el TD de Sharp y los 3 goles de campo de Stover (31, 28 y 29 yardas), fueron más que suficientes para aseverar, que pese a la falta de "glamour" ofensivo, los Ravens sí se merecen su puesto en el Super Bowl.