Hola, mis queridos lectores. Esta semana me tomé la misión de sacar algo de mí, que me molesta desde muchos años atrás.
Desde niño jugué béisbol en Barraza con Mr. Chaly, y baloncesto en el corregimiento de El Chorrillo, donde escuchaba decir que los Yanquis, Dodgers y otros equipos eran campeones del mundo, así mismo en el baloncesto cuando ganaban los Bulls, Celtics o Lakers.
Hoy, en pleno siglo 21, escucho y leo la misma interpretación de hace años atrás.
¿Por qué en la liga de balompié de los Estados Unidos, cuando gana un equipo, no escucho o leo a nadie decir lo mismo?
¿Por qué en Panamá, cuando gana Los Santos, Chiriquí o Bocas del Toro, no dicen que son campeones del mundo? ¿Cuál es la diferencia de una liga en Panamá, Estados Unidos u otra parte del mundo?
Que Estados Unidos tenga los coliseos y la plata no hace que sus ligas den campeones del mundo.
Veamos en el fútbol. A pesar de que Inglaterra fue el que inventó este deporte, el último campeón es España.
Es más, en el béisbol se han tomado la delicadeza de eliminar los campeonatos del mundo para crear su Clásico Mundial, en el que República Dominicana, con mucho mérito, es el campeón del mundo, y no Estados Unidos, donde fue inventado este deporte.
En lo único que ellos (los estadounidenses) pueden llamarse campeones del mundo es en el baloncesto, cuando le ganaron la final a Turquía, equipo en el que el panameño Rolando Blackman tenía el rol de asistente técnico.
Es que para una persona que no entienda o sepa de deporte, el mensaje le llega como que un equipo de una liga es campeón del mundo, cuando no es así.
Y es que para llegar a ser campeón del mundo, de cualquier deporte, hay que jugar contra selecciones nacionales y no contra equipos. Sepan que los campeones mundiales salen de torneos de selecciones y no de equipos.
Es que aunque Estados Unidos tenga los coliseos y la plata, no hace que sus ligas den campeones del mundo.
Hay que saber, entender y digerir que un equipo no es campeón del mundo.
Espero, por el bien de muchas personas que comienzan a amar el deporte como yo lo hice en mi infancia, se corrijan las interpretaciones que le dan al título de campeón del mundo. Hay que aclarar, para no confundir más.
Es que es cruel que un niño que comienza a amar un deporte y a practicarlo crezca con un pensamiento errado hacia un título que pesa mucho en la orbe, como lo es el de campeón del mundo.
Luego de botar algo que tenía en el pecho desde infante, procedo a dar a conocer quiénes son los que dirigen el baloncesto en Panamá, en cada una de las provincias.
En la próxima entrega les prometo, querida audiencia, que voy a entrevistar a todos los presidentes de liga de cada provincia. El objetivo de las entrevistas es dar a conocer a las personas que tras bastidores hacen que este deporte crezca, a pesar de estar sancionado internacionalmente.
En mi primera entrega, el próximo miércoles 3 de julio, tendremos al presidente de la liga provincial de Chiriquí, Martín Gómez.
El mismo expondrá al público su plan de trabajo y lo que está haciendo en la altiva provincia chiricana para que el baloncesto regrese a su sitial.