El ministro del Interior paraguayo Walter Bower reiteró ayer que el ex general golpista Lino César Oviedo, requerido por la justicia de Asunción, no se encuentra en ese país.
Bower y el canciller paraguayo José Félix Fernández y la embajadora de su país, Leila Rachid, se entrevistaron con el ministro del Interior argentino Federico Storani, con el propósito de recomponer las relaciones bilaterales, que se deterioraron durante el gobierno del ex presidente Carlos Menem.
Bower dijo a la prensa que en estos momentos, y con el nuevo gobierno del presidente Fernando de la Rúa, las relaciones bilaterales son "excelentes". Agregó que ambos países están trabajando en un nuevo convenio migratorio.
El tema central de las conversaciones con Storani fue el paradero y las actividades de Oviedo. Menem le otorgó asilo político en marzo del año pasado y después rechazó el pedido de extradición de la justicia paraguaya.
La actitud de Menem, amigo personal de Oviedo, hizo que el gobierno de Asunción llamara a su embajador en Buenos Aires, mientras funcionarios paraguayos dirigían duros ataques personales al ex presidente argentino.
Oviedo abandonó sorpresivamente el asilo el 9 de diciembre, en vísperas de que asumiera De la Rúa. Desde entonces su paradero es una incógnita, mientras el ex militar ataca duramente al gobierno de su país mediante periódicas entrevistas concedidas a través de un teléfono satelital y por su página en Internet.
El gobierno del presidente Luis González Macchi desmintió las afirmaciones de Oviedo de que estaría operando desde territorio paraguayo. El gobierno argentino detectó su presencia en la provincia de Corrientes, pero no logró detenerlo.
Un tema de la reunión fue el reforzamiento de la seguridad en la zona de la llamada triple frontera, entre la Argentina, Paraguay y Brasil. Se la considera como un centro de contrabando y de otras actividades ilícitas.