El Parlamento Europeo (PE) ha expresado ayer su preocupación por el tráfico de jóvenes futbolistas y otras actividades delictivas relacionadas con el mundo del deporte y ha exigido que se ejerza un control estricto sobre las actividades de los agentes de jugadores.
En una resolución aprobada por el pleno, los eurodiputados alertan ante la proliferación de casos en los que el deporte se ha visto afectado por el crimen organizado asociado a las actividades de agentes de jugadores.
"Esta evolución perjudica a la imagen del deporte, a su integridad y, en último término, a su función en la sociedad", subrayan.
En concreto, los eurodiputados han puesto en su punto de mira a los agentes de futbolistas que, según un informe reciente encargado por la Comisión Europea, son protagonistas de flujos económicos que no siempre son transparentes y que les hacen propensos a actividades ilegales.
Por ello, quieren que la Unión Europea actúe y fije "normas y criterios de examen estrictos antes de que alguien pueda actuar como agente de jugadores".
Los parlamentarios verían con buenos ojos el establecimiento de un "sistema de licencias de agentes", que sustituiría al actual de la FIFA.
Además, exigen que se prohiba la remuneración a los intermediarios en caso de traspaso de menores y que se establezcan unas normas mínimas armonizadas para los contratos de los agentes.
También consideran necesario "un sistema eficaz de vigilancia y disciplina" sobre los intermediarios y critican la opacidad de los sistemas de traspasos en los deportes de equipo.
Para el PE, ese mercado es propicio "para actividades ilegales en las que estén implicados agentes y también clubes y jugadores".