El presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, advirtió ayer que no permitirá la anarquía en el país ante el recrudecimiento de las protestas anunciado por las centrales obreras y otros grupos sociales contra la política económica.
"No voy a permitir la anarquía. Los que hacen manifestaciones sin permiso de la ley serán sancionados y los que están queriendo "anarquizar" el país, también", dijo Noboa en una entrevista con el diario "Hoy".
"No justifico ninguna paralización en Ecuador, son todas políticas y todas promovidas por movimientos de izquierda que se guarecen en un techo que se llama movimientos sociales", añadió en referencia a los planes de las centrales obreras, los campesinos, los pequeños comerciantes y los estudiantes de llevar a cabo protestas generales el próximo 1 de mayo.
Los estudiantes aseguran que continuarán la próxima semana las protestas callejeras que comenzaron el pasado lunes contra el aumento de entre un 50 y un 100 por ciento del coste de las tarifas del transporte público.
Asimismo, cerca de 50,000 trabajadores públicos se niegan a reanudar la actividad laboral paralizada desde hace diez días en demanda de un incremento salarial y amenazan con extender la medida a todo el país.
Mientras, las centrales obreras aseguran que el 1 de mayo será el inicio de una serie de protestas que se generalizarán en la nación contra la política económica que, a su juicio, lleva al país por el camino del estallido social.
Los sindicatos culpan de la situación al Gobierno de Noboa, quien ayer cumplió cuatro meses en el poder.