Estados Unidos anunció ayer que sostendrá una nueva ronda de negociaciones sobre migración con Cuba y que en ellas manifestará preocupaciones sobre barreras cubanas a la migración "legal y ordenada" hacia Estados Unidos.
Ambas partes se van a reunir en La Habana el lunes.
El vocero Philip Reeker del Departamento de Estado dijo que la delegación estadounidense expresará sus preocupaciones sobre los "desproporcionalmente altas tarifas" que deben pagar los cubanos que salgan de su país.
Otro asunto, dijo, es la continua negativa del gobierno cubano de otorgar permisos de salida a ciertos ciudadanos cubanos que cuentan con documentos válidos de entrada a Estados Unidos.
Reeker dijo que a Estados Unidos también le preocupa los casos de familias separadas y los obstáculos impuestos por Cuba contra la migración legal de profesionales médicos.