El 2007 ya está por fenecer y con el pasar de los días reflexiono sobre las cosas positivas y negativas que nos tocó vivir a los que cada día amamos al Arte de Fistiana, el opio de nuestras vidas.
Reconozco que he sido duro en anteriores columnas y que hay personas que se han ofendido por mi invitación frontal al análisis y el cambio.
Es fácil criticar y autoproclamarse como los eruditos en muchas cosas, pero en realidad son pocos que realmente sudan y entienden el concepto del trabajo en este deporte. Y es que realmente con palabras no arreglamos nada, sino con acciones.
En ese sentido, ya tenemos conocimiento de cambios y jalones de oreja a algunos entrenadores con fin de mejorar, creo que eso es lo más importante, siempre mejorar y actualizarse para cambiar.
Mi felicidad es mayor al ver como están avanzando los trabajos en el gimnasio Roberto Durán y mucho más contento me pone saber que la empresa que realiza los trabajos considera que puede terminar la obra de 12 a 10 meses y no en 18, como se dijo en un principio; eso significa que tendremos un templo digno para el pugilismo canalero y para honrar a la figura máxima de nuestro deporte.
Por cierto, hay un local por Plaza Conquistador, en Vía Tocumen, donde se hará boxeo en el 2008. Por último insistiré en el periodismo de análisis y no al resultadista.