La campaña electoral en miras a la Presidencia de Honduras se centró en esta oportunidad en las nacionalidades de los candidatos presidenciales con más opciones al triunfo. Ricardo Maduro, del Partido Nacional (oposición) nació en Panamá, y nunca lo ha negado; mientras que su rival, Rafael Pineda Ponce, del Partido Liberal (gobierno) desmiente ser originario de Guatemala.
Si Pineda es guatemalteco o no, por ahora no se sabrá, ya que un tribunal desestimó el pedido para abrir una investigación. Al común de los hondureños solamente les importa que el nuevo gobernante les haga salir de la pobreza en que están sumergidos y disminuya la ola de delincuencia que azota el país centroamericano.
EMPRESARIO ASPIRA AL PODER
De lazo negro en el pecho en luto por su hijo asesinado, Ricardo Maduro, un carismático empresario nacido en Panamá hace 55 años, luce favorito para ganar mañana la Presidencia en Honduras por el Partido Nacional (PN, conservador), tras librar con los liberales una dura lucha por su inscripción.
De madre guatemalteca y padre panameño, Maduro fue convertido en una especie de "mártir" porque los liberales, que dominan el Tribunal Nacional Electoral (TNE), se negaban a inscribir su candidatura por considerar que no era hondureño de nacimiento.
Tras librar una ardua lucha, que incluyó incluso violentas protestas de sus seguidores, Maduro logró su inscripción luego de que el Congreso, presidido por su rival en la disputa por la Presidencia, Rafael Pineda, reconoció su nacionalidad hondureña por "derecho de sangre" ya que su abuela materna nació en Honduras.
Marcado por el secuestro y asesinato de su hijo en abril de 1997 en la ciudad de San Pedro Sula (norte), el candidato opositor centró su campaña en la promesa de "cero tolerancia" para la delincuencia.
"A partir del próximo domingo (mañana) se les termina la fiesta a los delincuentes", repite insistentemente, lo que le ha valido la simpatía de los hondureños que consideran la delincuencia como su principal problema, además de la pobreza.
Al igual que el resto de su familia, siempre lleva un pequeño lazo negro como símbolo de eterno duelo: "la muerte de mi hijo me cambió la vida, ayudó a sensibilizarme del enorme problema de la delincuencia que sufren los hondureños", aseguró a la AFP.
Graduado en economía en la Universidad de Stanford, California (EU), fue presidente del Banco Central durante el gobierno de Rafael Callejas (1990-1994), de quien fue su director de campaña presidencial. Maduro figura 10 puntos arriba de Pineda, candidato del Partido Liberal (PL), según la última encuesta de la firma CID-Gallup.
PINEDA: PROFESOR Y VETERANO POLITICO
Un profesor de primaria y veterano político, Rafael Pineda, de 70 años de edad, aspira por el oficialista Partido Liberal (PL, derecha) a convertirse en el presidente de Honduras para los próximos cuatro años en las elecciones generales de mañana.
Según su hoja de vida, Pineda nació el 18 de agosto de 1930, de padre campesino indígena lenca y madre guatemalteca, en San Miguelito, un humilde pueblo del oeste del país, aunque activistas del opositor Partido Nacional (PN, también de derecha) sostienen que nació en Guatemala de padres guatemaltecos, lo que no pudieron probar en un tribunal.
Pineda creció ayudando a su familia en el sustento y con sus propios esfuerzos se trasladó a San Pedro Sula (noreste) y luego a la capital para graduarse como docente y realizar estudios en una escuela de nivel superior que lo llevaron a ocupar cargos en la secretaría de Educación hasta subir al cargo de ministro en 1981.
Desde muy joven combinó el ejercicio de su profesión con la política, como activista del PL hasta convertirse en diputado, luego de las elecciones del 20 de abril de 1980.
Pineda fue elegido diputado Constituyente en 1981 pero no ejerció ese cargo sino que fue nombrado como ministro de Educación por el presidente provisional, el general Policarpo Paz, el que abrió las puertas a la transición a la democracia.
El mandatario Carlos Flores recientemente se refirió a Pineda como el "futuro presidente de Honduras".