El presidente Barack Obama felicitó ayer a los campeones de la Serie Mundial 2009, los Yanquis de Nueva York, por sus hazañas y su personalidad al recibirlos en la Casa Blanca, y lamentó que sus Medias Blancas de Chicago no puedan equipararse al exitoso equipo de El Bronx. Los Yanquis, ganadores de 27 títulos, no habían ido a la residencia presidencial desde el 2001, señaló Obama.
“Hace nueve años de su último título, lo que habrá parecido una eternidad a los seguidores de los Yanquis”, dijo Obama.