Las primeras investigaciones sobre la falta de libras de la jinete Elizabel Navarro apuntan claramente hacía el hecho de que las alforjas con las cargas de plomo fueron alteradas antes de que se ensillara a la yegua Miss Churube.
Eso se confirma en la declaración del entrenador, Víctor Ancelín, quien señaló que "al momento de recoger la silla para ensillar notó algo raro, pero no malició de que la silla no tenía el peso que debía llevar el ejemplar".
La joven de 17 años, que apenas cumplió seis meses en la profesión, aseguró que después de hacer el pesaje previo se desligó de la silla hasta el momento de ir a montar a la yegua, y añadió que nunca se le cayó ningún plomo en el transcurso de la carrera.
Este incidente, penoso por cierto, se produce justamente semanas después de que este servidor recibió informes confidenciales de que había que pasar por taquilla para que le arreglaran el peso a varios "ejemplares" que semanalmente compiten en nuestro medio.
Un conocido propietario, nos confesó que hizo los arreglos para ganar una carrera con 6 libras menos de las que supuestamente debió cargar.
Es por eso, y por otras causas que intensificamos nuestras denuncias en los últimos meses sobre la incompetencia y hasta complicidad de viarias "autoridades" en situaciones que se estaban dando ante sus narices y nadie veía ni decía nada.
Razón tiene el presidente de APPUCAPA, Rubén Orillac, en exigir que se llegue hasta las últimas consecuencias en esta investigación y que de ser necesario se involucren autoridades de policía e investigación para poner en cintura a los bellacos.
La Comisión Nacional de Carreras tiene una oportunidad de oro para acabar con esta organización y desmantelarla.
Coincidimos totalmente con el señor Orillac cuando sostiene que "esta es una falta de suma gravedad y debe ser sancionada como tal".
Llama la atención que el entrenador Jacinto Navarro Jr., quien era parte interesada en la carrera debido a que tenía a una yegua en la carrera, se mostró inquieto sobre el peso que cargaría Navarro 3 horas antes de realizarse el evento.
A pesar de que le aseguraron que no había problemas con el peso que aparecía en el Programa Oficial, una vez terminó el evento insistió en que se verificara el peso de la jinete y con ello se destapó la olla de grillos.
Si un porcentaje elevado de los dueños y entrenadores de caballos asumiera una actitud más celosa y vigilante de sus intereses, seguramente el espectáculo ganaría más y los avivatos serían menos.
Oportunidad de oro
A Jacinto Navarro Jr, hay que construirle una estatua. Una actitud valiente de parte suya hizo que aflorara una verdad que desde hace rato estaba latente.