Roy Hundley y Luis "Gavilán" Ávila están en la historia del boxeo aficionado panameño, al ser dos, de los tres canaleros, que han participado en los Juegos Olímpicos.
Pero también fueron los últimos en ir a la magna cita del deporte, hace 36 años, en Munich.
Más de tres décadas han transcurrido y todo indica que los años de ausencia seguirán extendiéndose.
Es difícil creer que un país con una historia rica de campeones mundiales en el pugilismo profesional, tenga una pobre hoja de vida en la rama aficionada. Lastimosamente, esa es la realidad.
Pionero.
Alfonso Frazer, apodado en el boxeo universal como "Peppermint", fue el primer panameño en ir a los Juegos Olímpicos, cuando participó en las Olimpiadas de Tokio, en 1964.
Frazer sufrió una lesión en uno de sus ojos, en el primer round de un combate y fue retirado.
Años más tarde, "Peppermint" se coronó campeón mundial.
La historia de Frazer es la lógica que rige el boxeo, primero tiene una ilustre carrera aficionada y luego, debido a su formación, lucha como profesional en ser campeón mundial.
Esta historia no se impone en Panamá, donde por ejemplo, la principal luminaria, Roberto "Mano de Piedra" Durán, sólo realizó 16 peleas aficionadas. Y es que Durán, así como muchos, abandonó el boxeo amateur por problemas con la dirigencia de este deporte.
El último plan diseñado para llevar un boxeador a unos Juegos Olímpicos estuvo en manos de Roberto Grimaldo, quien estaba entusiasmado con los púgiles Ricardo "Maestrito" Córdoba y Alfonso "Huracán" Mosquera. Pero una pelea de Grimaldo con la dirigencia del deporte, lo desanimó y envió a los boxeadores a las filas profesionales.
Problemas.
Un reconocido entrenador del boxeo aficionado, Gaspar Mendízabal, sostiene que las luchas de la dirigencia del pugilismo amateur son el principal motivo de la ausencia de esta disciplina, no sólo en los Juegos Olímpicos, sino en otras competiciones regionales.
Según Mendízabal, cualquier dirigente "que se haga llamar" serio, debe retirarse si no consigue en dos períodos llevar atletas a las Olimpiadas. Sin embargo, esa no es nuestra realidad.
En Panamá existe un conflicto con la existencia de dos juntas directivas del boxeo aficionado, una reconocida por el Instituto Nacional de Deportes (Pandeportes) y otra avalada por la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA).
Para el entrenador, no se puede pensar en estar en unos Juegos Olímpicos improvisando, como se realiza en la actualidad.