La campaña publicitaria pretende dividir a los asalariados, haciéndo creer que la causa de la crisis se basa en los "excesiva generosidad" del sistema, de la que supuestamente estarían abusando los cotizantes más pobres en detrimento de los cotizantes de mayor ingreso.
Para desmentir los datos manipulados por el Diagnóstico de Luciani, el Movimiento popular panameño, con la asesoría técnica del Prof. Juan Jované y su equipo de trabajo, ha elaborado un Diagnóstico Alternativo, que está circulando, del cual tomamos la información financiera que sigue.
La campaña oficial falsifica los datos, ya que parte de los siguientes supuestos:
a. Sus cálculos sobre proyecciones del déficit actuarial se basa en un sistema de cuentas individuales, que no existe;
b. Su diagnóstico supone un nulo crecimiento del empleo y los salarios, que contradice las informaciones del MEF sobre el crecimiento de la economía (6% en 2004);
c. Se da la impresión equivocada de que la crisis actuarial se basa en un envejecimiento de la población, en la que cada vez habría más pensionados que cotizantes, lo cual es falso. Según cifras de la Contraloría, en 1999 el 62.4% de la población estaba en edad de trabajar, y esta realidad crecerá hasta 66% en 2026. Incluso para el 2050 estos números serán ligeramente superiores a los de 1999.
Lo que no dice la campaña empresarial y gubernamental es que los elementos de crisis del sistema de la seguridad social panameña se deben al modelo económico neoliberal y a los ABUSOS por parte del sector privado y de los gobiernos:
a. La evasión, mediante la cual muchas empresas dejan de declarar a cerca de 144,860 trabajadores, lo que cuesta a la institución B/. 200 millones anuales.
b. El no pago de cuotas sobre gastos de representación, que implica pérdidas por 26.3 millones anuales.
c. La deuda previdencial del gobierno por los servicios de salud que proporciona la CSS a un sector de la población que debiera ser financiada por el Estado (B/. 240.1 millones anuales).
d. Los intereses pagados por el BANCONAL a los depósitos de la CSS, muy por debajo de los preios de mercado, que supone pérdidas de B/. 20 millones anuales.
e. La pérdida de recursos del programa de vivienda en los años 80, que en números absolutos fue de B/. 159.7 millones, que suma en veinte años de B/. 618.2 millones.
f. La suma de todos estos abusos, en los últimos 10 años, estimada a un interés del 4% anual, totaliza B/. 6,486.0 millones.
g. La verdadera causa de la crisis actuarial no es la inversión de la pirámide poblacional (más gente en edad de jubilación que en edad de trabajar); sino en un modelo económico neoliberal que está destruyendo las fuentes de empleo (14% de la PEA), que impone el empleo informal (44% de la PEA) y los bajos alarios (60% de los cotizantes tienen salarios inferiores a B/. 400 mensuales).
h. No es cierto que las mujeres vivan 5 años más que los hombres, ya que la expectativa de vida a los 60 años de la mujer es sólo de 1.97 años superior a los hombres como promedio.
En conclusión, contrario a lo que dice la campaña publicitaria empresarial y gubernamental, la responsabilidad de la crisis financiera de la institución no está en un sistema solidario obsoleto que contiene "excesivos" beneficios para la población. La culpa de la crisis de la CSS está en los abusos cometidos por gobiernos y empresarios contra el sistema y en un modelo económico neoliberal que prodiga miseria y desempleo.