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Pacto ético evitaría una campaña destructiva

Todos los que utilicen subterfugios, elementos al margen de lo decente y lo honesto, están por mal camino. Usted tiene que sustentar con pruebas lo que va a decir sobre alguien.


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

La Campaña negativa tiene su lado flaco

  • “El riesgo de que una campaña general se torne negativa, es una gran inconveniencia para el país, porque entonces vamos a dedicarnos, más que nada, a criticar a la gente y dejamos al país sin un programa de gobierno que se debata públicamente”.
  • Luis H. Moreno

En opinión del presidente de la Fundación de Ética y Civismo de Panamá, Luis H. Moreno Jr., tanto la firma de un pacto ético como las campañas negativas son necesarias y pueden coexistir.

El ingeniero Moreno estima que la dilación en la firma del pacto que impulsan varios sectores del país tiene que ver con la desmejora de la calidad de los políticos de hoy y observó que la firma de este acuerdo es indispensable para procurar que la campaña política en el país no se torne destructiva.

Moreno defiende la campaña negativa porque, a su entender, la misma, siempre que esté sustentada en la verdad, ayuda a darle luces a los ciudadanos sobre cuál es el mejor entre un candidato y otro.

¿Es realmente necesario que los políticos firmen un pacto ético?

En mi opinión, no solo es hacerlo, sino comprometerse a cumplirlo. El hecho de suscribir un pacto, de hacerlo, diseñarlo y acordar algunos de los principios básicos es una parte. La otra es la confianza, y yo considero que es muy necesario que nos pongamos de acuerdo. No solamente los partidos políticos entre sí - que lo necesitan en este momento más que nadie-, sino también toda la sociedad que debe apoyarlos y que debe conducir a todos sus componentes, colectivos e individuales, a dirigir sus acciones para tener esos principios éticos de convivencia, no solamente política, sino comenzando por el propio individuo.

¿Cree que otros sectores, como los medios por ejemplo, también debieran entrar al pacto ético?

Yo hago énfasis en la responsabilidad de todos. No solamente de los partidos, porque lo que sucede es que muchas veces los partidos suscriben un pacto -esta no es la primera vez que se suscribe-, y lo que pasa es que no lo obedecen. Entonces, es la sociedad la que debe, en cierta forma, constituirse en el medio apropiado para el cumplimiento de ese pacto. Por eso es por lo que yo pongo una gran importancia al manejo de este pacto y al cumplimiento del mismo.

¿Hay alguna aprensión de su parte?

Para que no sea algo tan abstracto, le pongo por ejemplo que si un partido en, un tiempo tan polarizado como el que vivimos, dice algo la comunidad, que también está polarizada, hace que unos lo califiquen de malo y otros de bueno. Entonces, la comunidad no es la resonancia adecuada para que se cumplan esos pactos, porque los que creen que no se está cumpliendo se sienten defraudados y los que creen lo contrario se sienten apoyados por algún tipo de reacción popular y esa reacción viene de los grupos sociales, de los periodistas que en alguna forma toman partido y viene también de la propia actitud general de que los partidos no dicen la verdad, que engañan y que se convierten en elemento ambiental inadecuado para un pacto. Por eso es por lo que digo que todos somos en alguna forma responsables.

¿Considera que el pacto ético debe ser suscrito, además de los partidos, por otros sectores?

Yo creo que sí. Yo no soy muy afín a estos diálogos demasiado múltiples, en términos de representación y de conceptos, pero yo sí creo que sería un bonito ejercicio que en la mesa del diálogo para la concertación, donde están representados todos los estamentos sociales, conversaran sobre los principios. No académicos, no virtuales, no abstractos, sino dirigiendo la mirada y la gente hacia dónde Panamá necesita reforzar los elementos éticos que mayor confianza pueden producir en la comunidad.

¿Y cuáles serían esos principios?

Primero que nada, la honestidad, que significa que yo haga o proceda conforme a la conciencia ética de cada cual. La conciencia es el fundamento de la ética. La ética es una permanente lucha que tiene la conciencia para discernir entre el bien y el mal. Cuando yo tengo que tomar una decisión pública de apoyar o no a un candidato, tengo que tomar en cuenta un sinnúmero de factores como mi educación, trayectoria, en qué estoy en vuelto y entonces decido. Esa decisión de ser honesto la toma usted cada día. Hay que ver cuál es la responsabilidad frente a esa decisión. De modo que la honestidad es decirse a uno mismo, a la hora de tomar una decisión, si lo que está decidiendo es lo correcto.

Entonces, ¿es la honestidad la base principal?

Para mí sí. Porque si usted como amigo, compañero o copartidario, nota que yo estoy tomando decisiones correctas, incluso a veces en contra de mis propios intereses, que me dan el cariz de un hombre de valor, usted va a creer en mí. Usted confía, me va apoyar, y ese es el valor de la honestidad.

¿Hubo en el pasado tanto rodeo o demora para acordar un pacto ético?

Que yo recuerde no. Ahora pareciera como que no se mueve.

¿A qué se pudiera atribuir esa situación?

A que la calidad del político panameño se ha desmejorado. Antes los políticos tenían un poquito más de recato para cometer determinadas faltas, ahora no. Ahora se cometen con desvergüenza. Uno queda admirado de ver cómo hacen esas cosas como si fueran pan nuestro de cada día y enfrentan a la sociedad con sus faltas. y queda como el mayor faltante, el que los critica. Y muchas veces, cuando alguien se atreve a demandarlos de una manera legal, el demandado resulta ser el que los acusa.

¿Será que algunos partidos piensan que firmar el pacto es una suerte de atadura?

Yo no creo que es que piensan que quedan amarrados. Yo lo que creo es que esa polarización de la que le hablo en la política le da un cariz de valor absoluto a las cosas, o eres bueno o eres malo, cuando nada es bueno o malo. Los hombres, por más malos que seamos, tenemos algo bueno. Ahí es, en esa parte buena, donde hay que buscar ese acuerdo. Si yo quiero un acuerdo con usted, tengo que buscar la parte buena suya, pero como cada bando piensa que el otro no tiene nada bueno, entonces no hay confianza, por lo tanto, creen que no hay necesidad de ningún pacto porque la otra parte no lo va cumplir.

¿Qué apreciación tiene sobre las campañas sucias y las negativas?

No cabe la menor duda de que todo lo que lastima injustamente al adversario no es lícito. Todos los que utilicen subterfugios, elementos al margen de lo decente y lo honesto, están por mal camino. Usted tiene que sustentar con pruebas lo que va a decir sobre alguien. Cuando el político se va y comete fallas, no piensa en ese tipo de avenencias, él lo que quiere es destruir, y todo lo que es destrucción es negativo. De manera que esas cuñas no son éticamente aceptables, pero hay que hacer una diferencia o salvedad en el sentido de que esta campaña ni es la más sucia ni es la más negativa que se ha visto en el país.

Explique

Yo me he tomado el trabajo de examinar la historia de Panamá. Si usted recorre las campañas políticas desde 1930, son campañas bravas.

¿Un mal justifica otro?

No. Yo no estoy diciendo eso. Lo que yo estoy diciendo es que si nosotros creemos que estamos ahora en lo peor, estamos más cerca de mejorar y, por lo tanto, tenemos la obligación de no regresar a eso. En aquellos tiempos hubo mucho más confrontación que la que hay ahora, tal vez no tanto desde el punto de vista de un partido de gobierno y uno de oposición, sino de muchos partidos. Entonces eso hay que evitarlo.

¿Percibe usted que hay un peligro de involución en ese aspecto?

Yo creo que sí. Y lo he dicho, precisamente, no para justificar lo que fue malo ayer. Estoy muy lejos de eso; si fue malo ayer, hay que evitar que eso vuelva a ocurrir.

¿Hay quienes defienden la campaña negativa?

Sí, es cierto. Sin embargo, hay campañas en las que un contrincante le dice al otro que tú estás hablando del no pago de impuestos, pero tú no has presentado tus estados de ingreso. Yo creo que si la persona tiene la evidencia, usted puede decir que equis señor está hablando de cosas indebidas cuando él no es el mejor ejemplo. En la campaña reciente en México, incluso en la de Estados Unidos, se está viendo la campaña negativa, pero sobre bases documentadas. De eso se trata. La campaña es para decirle a la gente que yo soy mejor que usted, y para decirlo, tengo que probarlo.

¿Debo entender que usted está de acuerdo con las campañas negativas?

Sí señor. Siempre y cuando que sea comprobado, pero no a lo loco.

¿No ve un peligro en que la campaña negativa tenga más prominencia que la de propuestas?

Complemente de acuerdo con ese planteamiento. El riesgo de que una campaña general se torne negativa es una gran inconveniencia para el país, porque entonces vamos a dedicarnos, más que nada, a criticar a la gente y dejamos al país sin un programa de gobierno que se debata públicamente.

¿Tiene la convicción de que finalmente se llegará a la firma del pacto ético?

Yo creo que sí. He escuchado las opiniones de políticos de diferentes facciones quienes opinan que debe haber un pacto. No debe ser difícil recibir un pacto, que yo he calificado desde el principio como indispensable. Y no solamente indispensable por la responsabilidad que eso envuelve en el comportamiento de cada cual, de cada partido, sino también porque eso baja el nivel de la violencia, reduce la desconfianza, se pueden enfocar mejor en los problemas en vez de enfocarse en las discusiones estériles y en las críticas destructivas.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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