La cancelación de los más de 200 mil balboas que corresponden a la delegación panameña que barrió, el pasado 28 de noviembre, en los clásicos Internacional y Confraternidad Hípica del Caribe, aún no se ha hecho efectiva.
Ayer hubo un leve indicio de que algún día llegarán los cheques, luego que el gerente general del Hipódromo Presidente Remón entregó al entrenador del ejemplar Evaristo, Roberto Arango, un cheque por la suma de 29.80 dólares, el cual vino a nombre del José Butrón por haber presentado a Evaristo como el caballo con el mejor aspecto físico previo la celebración del evento.
Roberto Arango expresó su molestia por la demora en la cancelación del premio de 147,900.00 dólares al cual se hizo acreedor el caballo panameño Evaristo.
Arango dijo que tras dos meses de haberse celebrado la carrera y tres semanas después que se resolviera la ridícula apelación presentaba por los representantes del caballo venezolano High Security, resulta irresponsable que las autoridades del Hipódromo de Santa Rosa, en Trinidad y Tobago, no hayan podido resolver este compromiso.
Roberto Arango, quien ha ganado dos de los últimos tres clásicos internacionales del Caribe, consideró que países como Trinidad y Tobago, no debieran ser considerados en el futuro para organizar un evento de esta envergadura, debido a que han demostrado no tener la capacidad para una actividad tan importante como esta.
Junto al premio de Evaristo también están pendientes Steffany"s, Magallanes y Makao, que arribaron en primero, tercero y cuarto, respectivamente, en la Copa Confraternidad, así como el tercer lugar de Baton Rouge en el Internacional del Caribe.
Además de los 149, 900.00 que le corresponden a Evaristo, hay que pagar B/.43,500.00 a Steffany"s; B/.7,500.00 a los mentores de Magallanes; B/.4,500.00 a los propietarios de Makao y B/.15.300.00 para Baton Rouge, lo cual arroja un monto total de B/.218,200.00.
Roberto Arango, se manifestó preocupado por la situación, ya de los dividendos de estos premios están pendientes los mozos de corral de todos los caballos involucrados, además de los jinetes y, por qué no decirlo, los dueños de los caballos involucrados quienes tienen justo derecho a cobrar el dinero que se ganaron limpiamente.
Arango dijo que se ha esperado bastante y lo que se impone ahora es exponer nuestras manifestaciones de protesta por esta falta de seriedad.