El Parma italiano se adjudicó la trigésimo sexta edición del Trofeo Naranja, al imponerse ayer por 0-2 a un indolente Valencia.
En medio de tanto ambiente festivo, los jugadores del Valencia saltaron al terreno de juego con muy poca tensión, lo que aprovechó el Parma, al que le bastó su buena disposición táctica y una eficiente presión en la medular, para ganar el partido.