El ortodoxo Partido Comunista chileno, que en algún momento pareció recoger el descontento de muchos chilenos, está enfrentado ahora a una crisis como consecuencia de su baja votación en la elección presidencial y de la deserción de algunos de sus militantes.
A ello se agregan las críticas que hizo un destacado dirigente a la actual conducción del partido, encabezado por la combativa secretaria general Gladys Marín.
El presidente del poderoso gremio de maestros, Jorge Pavez, demandó, además, la renuncia de la dirigencia tras el fracaso electoral de diciembre.
Marín obtuvo sólo el 3,19% de los votos en la elección presidencial, menos de la mitad de lo que pretendía la candidata, conocida por su férrea conducción de la colectividad política.
En los últimos años, Pavez y otros dirigentes gremiales y estudiantiles fueron elegidos al representar el descontento e insatisfacción sobre todo por la situación social y el modelo económico.
El liderazgo de Marín, sin embargo, alejó a viejos dirigentes. José Sanfuentes y Jaime Insunza, quienes durante el pasado régimen militar oficiaran de voceros comunistas en condiciones difíciles y riesgosas, se marginaron hace años por discrepancias.
Ellos parecieron encabezar el éxodo de viejos comunistas descontentos con la posición del partido, que en los años 80 propició la lucha armada contra la dictadura de Augusto Pinochet.
Tras el fracaso electoral del 12 de diciembre, la dirigencia comunista encabezada por Marín acordó no apoyar al socialista Ricardo Lagos en la segunda ronda y anular su voto, aunque debió tolerar que algunos adherentes le manifestaran su respaldo para frenar al derechista Joaquín Lavín.
Entre los que apoyaron a Lagos estuvo Pavez, quien fustigó a Marín por propiciar la anulación del voto.
El dirigente de los maestros señaló que se requiere de una reorientación de su partido.
"No se puede seguir viviendo en una burbuja. Aquí hay procesos objetivos de cambio en la mentalidad de los chilenos, de cambio en la sociedad, que es necesario que sean vistos por cada una de las colectividades", agregó
Marín ha mantenido silencio, pero algunos dirigentes aliados manifestaron que su liderazgo no se discute. Pero las críticas de Pavez parecieron no caer bien y son analizadas por el sector mayoritario que lidera Marín.
Ayer, además, dos alcaldes elegidos como comunistas y marginados del partido, se incorporaron al centroizquierdista Partido por la Democracia. Ambos sostuvieron discrepar de la línea impuesta por el Partido Comunista. Eran los únicos alcaldes comunistas en todo el país y fueron elegidos con altas mayorías.