El presidente de Ecuador, Gustavo Noboa y su colega colombiano Andrés Pastrana inauguraron ayer un puente binacional en plena selva amazónica, donde aludieron al deseo de paz y al Plan Colombia.
La aplicación del Plan Colombia ha generado preocupación en Ecuador debido a una posible propagación a su territorio de las acciones contra el narcotráfico y la guerrilla colombianas y la probable llegada de desplazados a las zonas fronterizas.
Noboa y Pastrana, en un acto simbólico, desataron una cinta para habilitar el paso a través del puente de concreto de 160 metros de largo, que une a las dos naciones, separadas por el fronterizo río San Miguel y que demandó una inversión conjunta superior a los tres millones de dólares y trabajos durante cuatro años.
En su discurso Noboa afirmó que "además de nuestra vecindad nos vincula e identifica la decisión para hacerle frente a a violencia que siembra injusticia, la pobreza, que siembra el narcotráfico".
Pastrana expresó que la meta del Plan Colombia "no es la destrucción sino el desarrollo y la paz" a través del programa de sustitución de cultivos.
Destacó la decisión de impulsar la relación binacional entre ambas naciones porque "sólo se abren las fronteras cuando no se teme a quien viene por sus caminos".
Los dos mandatarios se reunieron en el aeropuerto de Lago Agrio, en el lado ecuatoriano, donde abordaron un helicóptero militar en que se trasladaron hasta una zona despejada cerca del puente ubicado en plena amazonia y en el marco de una exuberante vegetación.