Cuatro de los equipos más emblemáticos de la NFL comienzan la temporada con objetivos muy distintos.
Los Steelers y Patriots son, en popularidad y logros, dos de las, cuatro, franquicias más exitosas de la NFL. Entre ellas acumulan 20 de los 49 títulos de Súper Bowl a la fecha, pero en 2015 no todas cuentan con las mismas fichas para sumar un nuevo trofeo Vince Lombardi a sus vitrinas.
Desde que Tom Brady se apoderó de la titularidad de los Patriots en 2001, Nueva Inglaterra ha sido amo y señor de la División Este de la AFC, al conseguir el título divisional en 12 ocasiones. No es coincidencia que la última vez que los Patriots no llegaron a playoffs fue en 2008, cuando Brady se lesionó en el primer partido de temporada y se perdió el resto de la campaña.
Brady le ganó una batalla legal a la NFL, pendiente a una apelación, y ahora los Patriots, fieles a su costumbre, serán un dolor de cabeza para el resto de la liga, especialmente si Brady juega con la mentalidad de que tiene algo que demostrar.
De un panorama incierto con Jimmy Garoppolo como mariscal de campo en las primeras cuatro fechas, los vigentes campeones de la liga acentúan su favoritismo en una división donde dos equipos, Miami y Buffalo, hicieron adquisiciones interesantes que podrían poner en riesgo el cómodo reinado de los Patriots en la cima.
Por otra parte, históricamente conocido como un bastión defensivo, Pittsburgh se transformó el año pasado en un equipo plenamente ofensivo, consiguiendo el segundo mejor ataque de la NFL, lo que fue suficiente para compensar por su peor ubicación defensiva desde 1991. De la mano del quarterback Ben Roethlisberger, el wide receiver Antonio Brown y el running back Le'Veon Bell, los Steelers buscarán ratificar que su ofensiva está entre las mejores de la liga.
Atípicamente, es la defensiva la que presenta todos los signos de interrogación para la nueva campaña. La defensa inicia una era en la que por primera vez en más de una década no contarán con el inmortal Dick LeBeau llamando las jugadas, ni con el emblemático Troy Polamalu merodeando cada sector del campo. Keith Butler, el nuevo coordinador defensivo, tiene la responsabilidad de reconstruir la formación para que, por primera vez en muchos años, esté al nivel de su ofensiva.
Mientras eso sucede, los deseos de Ben Roethlisberger se han cumplido. Por primera vez es la figura indiscutida del equipo, en quien recaerá toda la presión y los Steelers llegarán tan lejos como él pueda llevarlos. En 2014 eso fue suficiente para ganar el Norte de la AFC y caer en la ronda divisional. Resta ver si hay elementos suficientes en la nueva temporada para superar eso.
Mañana estos dos equipos se enfrentarán en el partido inicial de la temporada.