Guardiola, el entrenador del Barcelona, no achacó nada a sus jugadores a pesar de una segunda parte bastante justa contra el Copenhague (2-0) y que podría haber complicado la vida a los barcelonistas, y se limitó a decir que, a pesar de la sequía goleadora, "la pelota ya entrará".
No dijo que sintiese preocupación porque sus jugadores no supieron "cerrar" el partido en la segunda parte, después de haber tenido muchas ocasiones de gol en la primera. "Simplemente, no la metemos dentro. Acabo con buenas sensaciones. Además, sólo nos han disparado una vez", señaló.