Este viernes es 13. No es un día cualquiera y no lo destacamos por ninguna motivación supersticiosa ni porque se celebre el Día del Periodista.
Será un viernes 13 distinto porque debutará la selección nacional en la serie eliminatoria con miras al Mundial de Rusia 2018 y, en ese momento, faltará exactamente un mes para que se dispute en nuestro país el Clásico Internacional del Caribe.
Nuestra opinión sobre el hecho de que Panamá organice esta serie regional es harto conocida, puesto que hemos señalado durante todo el año que hay otras prioridades. Pero al igual como sucede con la Roja, a la ahora de la verdad, hay que ponerse la camiseta.
La semana pasada se informó que, tras varias reuniones "con altos funcionarios del Gobierno, directivos de la empresa operadora del Hipódromo y directivos de los gremios de dueños de caballos, se ratificó la celebración de los eventos en diciembre próximo".
Con ello, se salva el honor del país y, de paso, por parte del Estado panameño, se respetó la legalidad, ya que el proveer dicho fondo es una obligación de ley.
Como dijimos antes, a partir del viernes quedarán exactamente 30 días para el Internacional del Caribe y 29 para el inicio de la serie, programada para el 12 y 13 de diciembre.
Si usamos como referencia lo que vimos en los predios del hipódromo al momento de escribir esta nota, pensaríamos que ahí no va a pasar nada extraordinario. Los predios y las instalaciones ?por lo menos, lo que está a la vista del público? dejan mucho que desear.
Sin embargo, dentro del poco tiempo que falta, y pese a la incertidumbre que ha reinado en el último mes debido a los ajustes del recurso humano y la reestructuración, confiamos en que se puedan hacer los ajustes suficientes y necesarios para que propios y extraños se sientan bienvenidos cuando la Serie Hípica del Caribe empiece a andar.
Esta será la tercera vez en los últimos cinco años que nuestro país servirá como anfitrión de estos eventos y, a decir verdad, nuestras posibilidades de ganar no habían sido tan buenas como las de ahora.
En la prueba principal contamos con la participación de dos caballos de buen temple: Calínico y Nite Train. Ambos tendrán que hacer un esfuerzo extraordinario para vencer a Huitlacoche, un caballo mexicano que viene precedido de buenos créditos.
En el resto de las carreras parece que también vamos bien representados, especialmente en la Copa de Importados con Salustio y el Confraternidad, en el que Assasin parece llegar en el mejor momento de su campaña. En el Dama del Caribe y el Velocidad del Caribe, siempre hay oportunidad, aunque son carreras más abiertas en cuanto a las posibilidades.
Lo importante es que el hipódromo esté a tono con el momento y que esta vez podamos celebrar en casa y terminar con la sequía que nos mantiene sedientos de un triunfo en el "Derby del Caribe" desde 2006.
Por ahora, nos ponemos la camiseta nacional para remar en la misma dirección, en espera de alcanzar la anhelada clasificación, en el caso del fútbol, y una victoria contundente en la serie hípica.
Después habrá tiempo y espacio para revisar lo que se está haciendo y propugnar para que se trabaje en función de los intereses de todos y no en atención a los deseos de la misma minoría de siempre.