El espectacular triunfo de Santiago Botero en la contra reloj del lunes le dio emoción al Tour de Francia, pero no alteró el favoritismo del estadounidense Lance Armstrong.
Botero propinó a Armstrong su primer revés en una contra reloj importante desde 1999 en el Tour, cuando el estadounidense cosechó la primera de sus tres victorias seguidas en el gran clásico.
Armstrong, no obstante, entró segundo y trepó del octavo al segundo puesto en la clasificación general. A partir del jueves, tratará de afianzar sus posibilidades de un cuarto triunfo seguido en la montaña.
El estadounidense confesó que vivió una frustración en la contra reloj"", que esperaba ganar. Pero me complace el haber ganado terreno en relación con los escaladores"", agregó.
222Hoy habrá otro tramo llano de 147 kilómetros entre Bazas y Pau, al pie de los Pirineos. Y al día siguiente se correrá un trayecto muy duro en ascenso.
El martes fue día de descanso y al reanudarse la carrera el miércoles Armstrong tendrá una desventaja de 26 segundos en relación con el líder de la prueba, el español Igor González Galdeano. El pedalista francés Christophe Moreau dijo que el triunfo de Botero demuestra que Armstrong no es imbatible. No es tan fuerte como antes. Es fuerte, pero no demoledor"", manifestó.
La primera parte del Tour fue muy dura. Hubo muchas caídas, se corrió muy rápido y hubo mucha tensión"", señaló el estadounidense.
El jueves se sabrá si la derrota ante Botero fue apenas un tropiezo o un indicio de que Armstrong ya no es el de antes. Armstrong generalmente aniquila a sus rivales en la primera etapa de montaña. El año pasado le sacó 2.34 minutos a Ullrich en L"Alpe d"Huez.
A partir del próximo jueves, Muirfield abre sus puertas al siglo XXI, para convertirse en el único campo en donde se ha disputado el Abierto en las últimas tres centurias.
En el recorrido también escocés de St.Andrews se disputaron Británicos en el siglo XIX y XX, para cerrar el año 2000 con el triunfo de Tiger Woods. Muirfield es, simplemente, uno de los mejores campos del mundo. Es también la sede de la Honorable Compañía de Golfistas de Edimburgo y, por tanto, cuna del golf.
El campo es un par 71 de 7.034 yardas (6.429 metros), con un espeso "rough", calles estrechas y "bunkers" en forma de caverna -151 en todo el recorrido- tan típicos en los "links" británicos (al borde del mar y acomodado al terreno natural), que conforman un severo test de golf.