El nadador Michael Phelps se disculpó por su más reciente problema legal y dijo que lamenta haber decepcionado a muchos tras su arresto por conducir en estado de ebriedad ayer por la madrugada.
La policía acusó al deportista olímpico más laureado de la historia después que fue detenido por manejar a exceso de velocidad y no superó las pruebas de sobriedad.
Esta es la segunda vez que Phelps es arrestado por manejar ebrio. La primera fue en 2004, después que compitió en los Juegos Olímpicos de Atenas.