El ex dictador Augusto Pinochet permanecía internado ayer en un hospital militar de Santiago, mientras sus abogados iniciaban alegatos ante la Corte de Apelaciones de Santiago en un nuevo intento por eximirlo de ser juzgado debido a su débil estado de salud.
Pinochet ingresó al centro hospitalario en la noche del sábado afectado por una neumonía, un día después de que la justicia argentina pidió su extradición por su presunta participación en el asesinato del ex comandante en jefe del ejército chileno, Carlos Prats, en Buenos Aires en 1974.
El último informe médico indicó que el anciano militar, que en noviembre cumple 85 años, está de buen ánimo, aunque su estado es de cuidado.