El general Augusto Pinochet pidió personalmente a las autoridades de Paraguay que concedieran pasaportes con nombres falsos a dos agentes secretos chilenos, posteriormente relacionados con el asesinato de Letelier, para que pudieran viajar a Estados Unidos, se informó ayer, martes.
La petición, considerada como "un favor urgente", fue realizada por Pinochet al general Alfredo Stroessner, quien gobernaba en ese momento el vecino Paraguay, de acuerdo con un documento del Departamento de Estado desclasificado ahora por Washington.
El documento, obtenido por los diarios The New York Times y The Washington Post, está marcado con la clasificación de "secreto", aparentemente fue escrito en el verano de 1976, y podría significar la conexión entre Pinochet y el asesinato del diplomático chileno Orlando Letelier en Washington el 11 de septiembre de 1976.
Según estos informes, el Gobierno de Paraguay accedió a emitir pasaportes con nombres supuestos para Michael V. Townley y Armando Fernández Larios, agentes del servicio de inteligencia (información) chileno que posteriormente se declararían culpables del atentado y que serían condenados a cárcel en Estados Unidos.
Los documentos señalan que la embajada estadounidense finalmente rechazó los visados de entrada a ambos bajo la conclusión "de que habían mentido respecto a su verdadero propósito de su visita a EU", sin dar más detalles al respecto.
Los dos agentes secretos chilenos lograron, sin embargo, posteriormente entrar en Estados Unidos, en agosto de 1997, utilizando nombres falsos en pasaportes chilenos, operación que también descubrió el Departamento de Estado, que informó al respecto a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Aun así, los dos diarios norteamericanos afirman que el Gobierno estadounidense no investigó qué estaban haciendo los dos agentes secretos destinados en la embajada de Chile en Washington y, por tanto, dejaron pasar la posibilidad de evitar el asesinato de Letelier y su amigo estadounidense Ronni Moffitt.
Los documentos, que forman parte del programa de desclasificación sobre Chile ordenado por el presidente Bill Clinton, también incluyen pruebas de que la CIA informó al Departamento de Estado, meses antes del asesinato de Letelier, de la llamada "Operación Cóndor, en la que cooperaron varios países sudamericanos para el secuestro y eliminación de oponentes al régimen de Pinochet.
Después de recibir esta información, el Departamento de Estado ordenó al embajador norteamericano en Santiago, David Popper, que se reuniera con Pinochet para expresar su preocupación oficial por la "Operación Cóndor", y la CIA también cursó instrucciones parecidas a su jefe en Chile para presentar objeciones ante el general Manuel Contreras, jefe en ese momento del sistema de inteligencia chileno.
Popper rehusó tratar el asunto con Pinochet, según los informes desclasificados, por creer que éste podía considerar como "un insulto cualquier interferencia con estos intentos de asesinato".
Preguntado al respecto por The New York Times, Popper declinó hacer comentarios específicos.