El 17 de julio de 1976, Pipino Cuevas logra su primera meta, al coronarse campeón mundial welter de la AMB. "Una pelea antes de esto había peleado con Andy Price en Los Angeles y perdí por decisión en 10 asaltos. Angel Espada estaba en la arena viendo el pleito y me escogió como retador a su corona".
Ese encuentro titular fue el 17 de julio de 1976 en Mexicali, México, ganando por nocaut en dos rounds. Pero eso no fue todo. Pipino Cuevas logró defender en 11 ocasiones el cinturón universal, proeza que solo la han hecho los grandes de este deporte.
La disciplina, el entrenamiento y estar siempre dedicado al boxeo fueron para Pipino Cuevas los factores que lo ayudaron a mantener en el pináculo de su categoría por buen tiempo.
"Cuando terminaba de pelear, descansada un par de días y luego regresaba al gimnasio para estar siempre en condiciones y en forma", indicó. Al ser consultado sobre cuál considera fue su pelea más difícil, Cuevas manifestó que todas las pleitos son duros, pero recuerda que la revancha con Angel Espada en Puerto Rico fue sencillamente muy dura.
"Esa pelea duró 12 rounds. El salió con triple fractura de mandíbula, dos costillas fracturadas y como tres cortes en la cara. A mi me safó la mandíbula. Esa fue la pelea más dura de mi carrera aunque gané", opinó el aguerrido púgil azteca.
El 2 de agosto de 1980 Pipino Cuevas perdió el título por nocaut en dos asaltos en Detroit ante nada menos el estadounidense Thomas Hearns.
Para muchos, la graduación de todo boxeador es entrar al Salón de la Fama de Canastota, Nueva York. Casualmente, este año Cuevas logra tal hazaña y para él fue un hecho grande.
"Fue como un sueño lo que viví en Canastota. Estuvimos con cerca de 50 ex campeones mundiales de todos los tiempos. Fue un acto muy bonito". La carrera boxística de este destacado púgil del hemisferio inicia a los 10 años por influencia de su padre y a los 15 debuta a nivel profesional.