La escogencia del colonense Celestino “Pelenchín” Caballero como boxeador del año en nuestro país, por parte de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox), despertó muchos comentarios a favor y en contra sobre lo que planteaba días atrás: que el reconocimiento debió ser para el capitalino Anselmo “Chemito” Moreno.
Hoy quiero referirme a esas opiniones en contra, que me parecen interesantes y dignas de estampar en este espacio. Señalamientos que podrían, según los respetados lectores, ser las razones por las que la Comibox le entregó el premio a Caballero y no a Moreno.
Uno de los lectores se refirió a los escándalos en los que estuvo envuelto “Chemito” en el 2011, como el de publicar una foto en Facebook desnudo (sentado en el inodoro). Esta foto fue publicada en varios periódicos.
Otro punto que estimaron fue la guerra legal que sostuvieron “Chemito” y su exapoderado, Roberto Grimaldo. En los comentarios dejaban claro que no estaban de acuerdo en que “Chemito” haya mordido la mano que le dio de comer desde que era apenas un niño, y que al final lo llevara a los tribunales.
Por último, un lector se salió del plano personal de “Chemito” y valoró que “Pelenchín” ganó el año pasado su segundo título mundial en una nueva categoría y, además, realizó su primera defensa.
De lo antes expuesto, me nace una sola interrogante: ¿Son estas las razones por las que la Comibox escogió a “Pelenchín” por encima de “Chemito”?
Señores, jamás lo sabremos, porque en la Comibox no existe hoy una guía que presente los requisitos por valorar para escoger al boxeador del año.
Lo que sí quedará marcado en esta elección de 2011 de la Comibox es que se le entregó el máximo galardón a un púgil que perdió una de sus tres peleas, por encima de otro que se mantuvo invicto en sus dos presentaciones.