El portero de un equipo de la liga de Indonesia falleció por lesiones de cabeza y cuello tras impactarse con otro jugador durante un partido del pasado domingo.
Choirul Huda, arquero del Persela de 38 años, se desplomó tras una colisión con su compañero de equipo
Ramon Rodrigues de Mesquita durante el encuentro ante el Semen Padang de la isla central de Java.
Huda fue trasladado a un
hospital cercano, pero murió horas después.
En un comunicado emitido por el club, el médico Yudistira Andri Nugroho señaló que
Huda sufrió lesiones por traumatismo
y murió de un
paro cardiaco.
El técnico del Persela, Aji Santoso, dijo que
Huda debutó en primera división en 1999 y disputó más de 500 partidos con el club.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Indonesia, Joko Driyono, dijo que consultarán con la
FIFA la forma de revisar el reglamento para incluir un protocolo de asistencia médica de urgencia, tras la muerte de un jugador el domingo, informan los medios locales.
"Vamos a considerar un sistema que permita ofrecer asistencia inmediata a los jugadores que sufren lesiones durante el partido", señaló
Driyono al diario Jakarta Post.
El portero indonesio
Choirul Huda, de Persela Lamongan, falleció después de chocar contra el defensa brasileño Ramón Rodrigues, del Semen Padang, en el minuto 45 del partido de fútbol que disputaban ambos equipos en Lamongan, una ciudad situada en el este de la isla de Java.
Driyono afirmó que no hubo juego antideportivo, y añadió que el contrato de la víctima, de 38 años, cubre los casos de lesión y muerte.
Las imágenes de vídeo del partido muestran cómo el guardameta se agarra la cabeza tras el golpe, antes de ser rápidamente trasladado en estado crítico en ambulancia al hospital Sugiri, donde falleció de un paro cardiaco.
El jefe de urgencias del hospital, el
doctor Yudistiro Andri Nugroho, indicó que se intentó reanimar al jugador durante una hora tras
sufrir "traumas en el pecho, la nuca y la cabeza", y se declaró la defunción, según un comunicado difundido por el club.
El ministro de
Deportes, Imam Nahrawi, declaró a la agencia indonesia de noticias Antara que la muerte del futbolista ha puesto de luto a toda la comunidad, en especial a los amantes del
fútbol del mundo.
Miles de aficionados participaron anoche en un vigilia organizada en Lamongan por la víctima.
Esta es la tercera muerte de un futbolista en Indonesia en condiciones similares en ocho años, tras los fallecimientos del delantero Jumadi Abdi, del Persiba Balikpapan, en 2009 y del portero Akli Fairuz, del Persiraja Banda Aceh, en 2014.
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