Portugal, que era un cadáver tras perder su primer partido de la Eurocopa contra Grecia (2-1), se olvidó de los nervios que lo atenazaron en el debut y se impuso ayer miércoles en Lisboa a Rusia por 2-0, en partido del Grupo A, con lo que mantiene sus esperanzas de clasificación.
Los lusos, que se habían mostrado inoperantes en su primer encuentro, resolvieron pronto ante los rusos, con un gol de Maniche, centrocampista del Oporto, en el minuto 7, ante una selección rusa que jugó toda la segunda mitad con diez hombres, por expulsión de su guardameta Sergey Ovchinnikov.
Ovchinnikov vio la tarjeta roja directa en el minuto 45 de la primera mitad, por interceptar con la mano fuera del área un ataque del delantero centro portugués Pauleta, cuando encaraba en solitario la portería, y ahí murió el partido.
El segundo tanto portugués llegó en el minuto 89 al rematar Rui Costa un centro desde la izquierda de Cristiano Ronaldo.
El seleccionador brasileño de Portugal, Luiz Felipe Scolari, decidió dar entrada a su compatriota Deco, naturalizado luso, desde el principio, en lugar del milanista Rui Costa, que entró en el segundo tiempo, y el centrocampista del Oporto le dio la razón al técnico, ofreciendo el pase de gol a Maniche.
Deco lanzó un centro desde la derecha que fue rematado en el primer palo por Maniche para anotar el primer tanto del encuentro.