La selección de Portugal viaja hoy a la ciudad polaca de Opalenica, su base en la Eurocopa, empañada por los resultados de los dos últimos partidos de preparación y envuelta por las dudas.
Un triste empate a cero ante Macedonia, número 98 del mundo, y la derrota de ayer ante Turquía en el lisboeta Estadio de La Luz (1-3) han puesto en alerta al combinado de Cristiano Ronaldo, que se mide a Alemania el 9 de junio, su debut en el conocido como grupo de la “muerte”, donde también se encontrará con Dinamarca y Holanda.
“Estamos tristes, pero esta derrota no afecta a nuestra confianza”, ha asegurado Paulo Bento, quien ayer cosechó su tercera tropiezo en 16 encuentros como seleccionador luso. El resto son nueve victorias y cuatro empates.