El Supremo Tribunal Judicial de Brasil dispuso ayer que la Policía Federal investigue al presidente del Senado, Jader Barbalho, por el presunto uso indebido de unos 8.3 millones de dólares de recursos estatales en el ejercicio de cargos administrativos.
Barbalho, que fue presidente del gobiernista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) hasta mayo de este año, fue elegido titular del Senado en febrero con apoyo del presidente Fernando Henrique Cardoso, en medio de una pugna interna de la coalición gubernamental.
Acosado por las acusaciones en su contra, Barbalho pidió en julio al Senado una licencia de dos meses "para asumir mi defensa y demostrar a mis detractores y al pueblo mi inocencia".
Esas acusaciones van desde la utilización de fondos del banco del estado de Pará en su beneficio entre 1983 y 1987, cuando era gobernador de esa región, la entrega de títulos agrarios falsos en 1988 en el cargo de ministro de Reforma Agraria, la venta ilegal de edificios del Ministerio de Previsión Social en 1989 en el ejercicio de titular del sector, hasta el tráfico de influencias para la designación de ejecutivos de las Superintendencias de Desarrollo de la Amazonia y del Noreste.
El presidente del Supremo Tribunal Fedeal (TF), Marco Aurelio Mello de Farías, dispuso la apertura del secreto de las cuentas bancarias, tributarias y telefónicas de Barbalho entre 1984 y 1990 para recoger informaciones que sirvan a la investigación.