A siete meses de gestión, el gobierno del presidente Hipólito Mejía enfrenta su primer escándalo por corrupción y suspendió por 30 días al administrador de Bienes Nacionales por acusaciones de subvaluar propiedades del Estado para beneficiar a particulares.
El funcionario suspendido, Víctor Tió Fernández, quedó cesante por decreto de la vicepresidenta, Milagros Ortiz Bosch, quien manifestó que el gobierno "no tolerará ningún acto de corrupción de sus funcionarios".
El escándalo surge mientras el presidente Mejía se encuentra en una visita oficial a Taiwan. El mandatario regresa el jueves a República Dominicana.
La suspensión del administrador de Bienes Nacionales es por la acusación de haber vendido en diciembre pasado 3,382,82 metros cuadrados de tierras urbanas propiedad del Estado por unos 16,500 pesos (unos 1,000 dólares) a un particular que poco tiempo después lo vendió por 3.5 millones de pesos (unos 250,000 dólares).
La disposición fue adoptada atendiendo a una solicitud presentada por el secretario de Finanzas, Fernando Alvarez Bogaert, jefe inmediato de Tió.