El mejor boxeador libra por libra, el estadounidense Floyd Mayweather Jr., no pudo ver la pelea del sábado entre su compatriota Timothy Bradley y el filipino Manny Pacquiao, en la que fue favorecido el primero por decisión dividida, en Las Vegas, Nevada.
A Mayweather se le negó el permiso para ver la pelea en la cárcel, donde está recluido desde el pasado 1 de junio.
“Pretty Boy”, como apodan a Mayweather Jr., debe completar 87 días en la cárcel al declararse culpable del cargo de violencia doméstica.
Mayweather Jr. apura sus días en su celda y cumple condena tras declararse culpable de agredir a su ex pareja, Josie Harris, madre de tres de sus hijos.
Desde que el boxeador estadounidense ingresó en prisión, pasa 23 horas al día en su reducto, y la hora en la que puede salir al patio, lo hace aislado del resto de los reclusos.
“Colabora, es amable y se muestra muy tranquilo”, han dicho varios trabajadores del centro a diferentes medios de comunicación.
“Se muestra tranquilo, pero los días se le hacen largos”, afirman otros. El caso es que los abogados de Floyd ya preparan el ataque final. Y es que quieren que salga a la calle en los primeros días o a mediados del mes de agosto.