El jonrón número 600 de Barry Bonds sirve al menos para esconder una realidad poca alentadora de su equipo: era obvio que Bonds iba tarde o temprano a conectar el batazo, lo que no se sabe es si los Gigantes de San Francisco podrán clasificarse a la postemporada.
Los Gigantes todavía no han podido poner en marcha el tipo de reacción que ha sido la característa de las dos anteriores campañas bajo la dirección de Dusty Baker.
En el 2000, San Francisco compiló la mejor marca en las mayores (97-65), pero perdieron en la primera ronda de los playoffs. En el 2001, los Giants se quedaron en el camino, no sin antes pelear duro, quedando a dos juegos de los Diamondbacks Arizona en el Oeste de la Liga Nacional y a tres de los Cardenales de San Luis en la puja por el wild card.
Tras la pausa del Juego de las Estrellas, los Gigantes tiene marca de 16-14 y han perdido diez de sus últimos 19 juegos.
Tenemos que reaccionar y pronto. Es cosa de alcanzar a Arizona o pelear el wild card’’, comentó el camarero Jeff Kent, cuyo encendido madero ha mantenido a flote al equipo en medio de un mes de errático desempeño por parte de sus compañeros.
Los Gigantes pusieron en marcha una serie de seis juegos como visitantes nada menos que ante los Bravos de Atlanta (77-40), el equipo del momento en las grandes ligas, y luego visitarán a los Marlins de la Florida.
Cuando restan siete semanas en la temporada regular, San Francisco (65-52) tiene la cuarta mejor marca en la liga, pero los Diamonbacks son los punteros de la división por siete juegos y medio.
Los Gigantes marchan terceros en la división y están a medio juego de los Dodgers de Los Angeles en la lucha por el wild card. La culpa de los problemas de los Gigantes tiene su razón en una serie de lesiones.
Hace apenas tres semanas los tres titulares en los jardines sufrieron lesiones de corva: Bonds, Reggie Sanders y Tsuyoshi Shinjo.
Mientras Bonds y Sanders se recuperaban, los Gigantes adquirieron a Kenny Lofton tras un canje con los Medias Blancas. Pero el jardinero central no pudo jugar en los dos últimos partidos de la serie del fin de semana ante los Piratas por una dolencia idéntica.
Bonds, Sanders y Shinjo no están todavía al ciento por ciento, lo que pone en aprietos a Baker, que debe modificar alineaciones todo el tiempo. No hay que alarmarse aún’’, dijo Baker. Sólo ha transcurrido un tercio de la temporada’’.
Bonds afirma comprender que los Gigantes no se pueden descuidar ahora, con 45 juegos por delante.
Fue por ello que actuó en cada uno de los últimos seis partidos en casa, a pesar de que Baker y el entrenador físico Stan Conte le habían sugerido que se tomase uno o dos días de descanso.
A Bonds, con todo y sus proezas recientes, le sigue faltando un anillo de Serie Mundial y sabe el tiempo se le agota.
Es cierto. Estamos casi en el momento de la campaña en el cual cada partido vale’’, indicó Bonds. Bonds acapara toda la atención, pero el motor del equipo es Kent.
El intermedista, jugador más valioso en el 2000, promedia .357 en los últimos 31 partidos de los Gigantes. Lleva 24 jonrones en la campaña.
Bonds, el más valioso del año pasado, lidera las mayores con su promedio de .359, pero Kent figura quinto con .330 y además es el líder en hits conectados en la Nacional con 149.
Si bien será agente libre tras esta temporada, Kent dice que aún no piensa en el futuro.
Como están las cosas, se puede pelear por dos plazas, pero los Diamondbacks están jugando fenomenalmente’’, indicó Kent. Pero es riesgoso conformarse con el wild card.