Efectivos policiales reprimieron ayer con agua a presión y gases lacrimógenos una protesta de varias decenas de maestros venezolanos que reclamaban pagos pendientes frente al presidencial Palacio de Miraflores, a la que se sumaron luego otros 200 trabajadores estatales, informó la emisora Unión Radio.
"Desde mayo no recibimos nuestro pago. Nosotros vinimos aquí a hablar con el presidente (Hugo Chávez) porque supuestamente el soberano es el que manda", declaró a la emisora la maestra Helen Jiménez, quien según periodistas lucía moretones en manos y rostro.
Un efectivo de la Policía Metropolitana (PM), que se identificó sólo como el comisario Velásquez, admitió el uso de la fuerza para someter a los maestros, quienes interrumpieron el tránsito en los alrededores del palacio presidencial.
La acción policial contra los maestros se produce dos días después que la organización humanitaria Provea emitió un informe sobre la situación de los derechos humanos en el país, criticando la tendencia a la concentración del poder y privilegios para militares en Venezuela, pero asegurando que el Gobierno venezolano ha sido tolerante con las manifestaciones.