El dinero pudo más que la tradición. Y, al menos por un partido, parece que la armonía regresó a las filas del París Saint-Germain.
Dani Alves anotó un gol madrugador, Edinson Cavani y Neymar agregaron sus propias dianas y PSG apabulló ayer 3-0 al Bayern Múnich en un duelo entre un nuevo rico y un aristócrata del fútbol europeo.
"Recibir un gol en un minuto nos obligó a ir al ataque, controlamos, tuvimos ocasiones, pero no tuvimos equilibrio. Concedimos demasiados contragolpes", indicó Carlo Ancelotti, técnico del Bayern.
Por su parte, el entrenador del Barcelona, Ernesto Valverde, señaló que eran conscientes de que el partido ante el Sporting de Portugal no sería fácil y que tendrían que sufrir.
"Sabíamos que no iba a ser fácil, pero al final hemos conseguido la victoria que es lo que queríamos", dijo en la rueda de prensa posterior al partido, en el que el Barça se impuso por 0 a 1 con un autogol del uruguayo Coates.