Las críticas a la gestión del presidente ecuatoriano, Jamil Mahuad, se agudizaron ayer con pedidos de rectificaciones en sus políticas en el seno de las propias filas oficialistas.
En las última semanas, sindicalistas, ex presidentes y la oposición política piden la renuncia o remplazo de Mahuad, acusándolo de ser incapaz de resolver la grave crisis económica que castiga a los 12,2 millones de ecuatorianos.
Pero en un hecho sin precedentes, el diputado oficialista y presidente del Congreso Juan José Pons criticó ayer a Mahuad por haber fallado en llevar adelante políticas que sembraron la "desesperanza" en la población.
"El país necesita rectificaciones. Los ciudadanos hemos perdido la esperanza en el futuro del país y eso es lo peor que le puede pasar al Ecuador", dijo Pons sobre la gestión de 16 meses de Mahuad.
Aunque dijo estar en contra de los pedidos de renuncia o destitución de Mahuad, Pons llamó al presidente a definirse políticamente y a "corregir" su esquema económico neoliberal.
Mahuad, de 50 años, asumió en agosto de 1998 y desde entonces debió declarar una moratoria parcial en la deuda externa del país de 13.000 millones de dólares y se agudizó la recesión económica, llegando el desempleo a 17 por ciento de la fuerza laboral.
La última vez que Ecuador vio la salida de su mandatario, en los 20 años de vida democrática, fue en febrero de 1997, cuando el Congreso destituyó al entonces presidente Abdalá Bucaram bajo el cargo de "incompetencia mental" para gobernar.
Pons, amigo personal de Mahuad pero que ha ido agudizando sus críticas, dijo que el presidente debe dejar a un lado su aislamiento para tender puentes políticos con la oposición a fin de gobernar mejor, y terminar su mandato en enero del 2003.
El descontento social con Mahuad se ha expresado últimamente a través de rechiflas y pifias de la población cuando el presidente hace apariciones públicas.
Sondeos de opinión estimaron que sólo nueve por ciento de los ecuatorianos aprueban su gestión y que 45 por ciento piensa que debe renunciar.
Otro sector del oficialismo rechazó las críticas de Pons y pidió que en lugar de censurar al presidente se planten acciones alternativas.
"A mi me apenan esas declaraciones", dijo el jefe del bloque oficialista de la Democracia Popular, Ramiro Rivera, al comentar las declaraciones de Pons.
"Cuando el presidente ha solicitado alternativas y propuestas nunca se las ha presentado", añadió. "Hay un problema del que adolece una buena parte de nuestra clase dirigente: el bla, bla, bla".
Las fuerzas armadas han advertido que existen eventuales amenazas a la estabilidad institucional del país ante la compleja situación social y económica.
Las últimas protestas populares contra Mahuad ocurrieron en julio, cuando las centrales obreras semiparalizaron al país durante casi dos semanas y más de 8.000 indígenas marcharon en protesta por las calles de Quito.
Mahuad, a quien se le achaca un estilo pasivo para gobernar, enfrentará la primera semana de enero nuevas protestas anunciadas por sindicalistas que, dicen, le pedirán la dimisión.