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¿Quién es Gaddi Vásquez?

Un norteamericano de origen hispano, cuyo abuelo llegó como inmigrante a Estados Unidos.


"¿Qué dirían mis abuelos, quienes vinieron de México a los Estados Unidos, y dos generaciones después su nieto fue nombrado Director del Cuerpo de Paz?", se preguntó mientras revelaba su satisfacción por haber sido propuesto para el cargo por el presidente Bush.
Destacó que a lo interno del Congreso de su país pueden haber muchas diferencias, pero estas desaparecen cuando se trata del Cuerpo de Paz.
De hecho en ese organismo hoy tanto en el Congreso como en la Cámara de Representantes hay funcionarios que pertenecieron al Cuerpo de Paz, entre ellos, el senador demócrata Christopher Dodd, quien trabajó con el Cuerpo de Paz en República Dominicana entre 1966 y 1968; el representante demócrata Sam Farr estuvo en Colombia entre 1964 y 1966; el representante demócrata Michael Honda en El Salvador, entre 1965 y 1967; el representante republicano Thomas Petri, en Somalia, entre 1966 y 1967; el representante republicano Christopher Shays, en Fiji, entre 1968 y 1970 y el representante republicano James Walsh, en Nepal, entre 1970 y 1972.
Hijo de Guadalupe Vásquez, ya fallecido y de Eva Vásquez, Gaddi se describe como un temprano admirador de la labor que realiza el Cuerpo, y del que nunca pensó en su niñez, llegaría a ser su Director.
GV: Hemos sostenido un programa en el país por 23 años, y hemos logrado que cientos de voluntarios hayan trabajado a través de esos 23 años en diferentes áreas de desarrollo: salud, ambiente, agricultura; ahora estamos desarrollando programas de prevención en el tema del SIDA. A lo largo nuestra intención es mantener una presencia aquí en Panamá, porque creemos y tenemos confianza de que lo se ha logrado en los primeros 23 años es un indicador del potencial que tenemos, de hacer un trabajo efectivo, en particular porque el Cuerpo de Paz trabaja en comunidades sub-rurales, lugares remotos y es ahí donde somos más efectivos.
GV: El Cuerpo de Paz cumple ahora 45 años de existencia. En 1961 el presidente Kennedy estableció el cuerpo de paz, primeramente con la misión de promover la paz y la amistad entre el pueblo americano y los países del mundo. Eso se manifiesta en el trabajo que desarrollan los voluntarios en los 75 países donde ahora estamos trabajando. El público americano sigue respondiendo con entusiasmo en lo que concierne a las aplicaciones para trabajar en el Cuerpo de Paz. Después del 11 de septiembre algunos pensaron que el interés iba a disminuir y no fue así. Al contrario, la cantidad de aplicaciones aumentó a niveles históricos, y aun este año estamos a un nivel de voluntarios que es el más alto en treinta años, en tres décadas. Eso quiere decir que el Cuerpo de Paz en treinta años sigue creciendo con mucha energía y lo ha logrado porque el público americano sigue con el entusiasmo de trabajar en el ámbito internacional.
GV: Muy positiva. Últimamente hemos establecido un programa en México por primera vez en el Cuerpo de Paz y hemos recibido interés por ejemplo, del Gobierno en Chile, sobre la posibilidad de que regrese el Cuerpo de Paz, y hemos trabajado el año pasado en Brasil y en Argentina, en todos los países de Sur América y estamos presentes en todos los países de Centroamérica.
GV: Casi ocho mil voluntarios en 75 países.
GV: Ellos reciben una ayuda mensual según la economía de la comunidad donde los voluntarios trabajan. Les damos una ayuda mensual para el mantenimiento de sus necesidades de comida, vivienda; tenemos tratamientos médico-dental, vacaciones para tomar días de descanso, pero no se le paga salario. El voluntario que trabaja en el Cuerpo de Paz tiene que ser una persona que tenga una motivación muy personal, porque cuando un voluntario entra al Cuerpo de Paz se integra a la comunidad. Si es Panamá, África, China, Albania o Marruecos ellos se adaptan a la vida de las comunidades donde viven, y en muchos de esos países las condiciones son difíciles pero ellos siguen motivados por lo que los inspira, no por el salario o la remuneración que reciben, porque no hay pago de salarios. Al terminar sus servicios lo que sí logran son dos años de vivir, comprender, aprender de otra sociedad, otra cultura, otro idioma, otras costumbres. A lo largo muchos de los voluntarios, por medio de sus carreras, tienen gran éxito. Algunos son congresistas, oros son gobernadores actualmente, otros en el sector privado, porque son personas a las que nunca se les olvida y que no pierden la experiencia de haber trabajado en un país.
GV: No, no se ha modificado el trabajo. El trabajo ha seguido igual, lo que sí hemos vigilado es que la seguridad de los voluntarios sea un aspecto del servicio, pero no hemos tenido ningunas consecuencias, no hemos sufrido ningún atraso y no se ha tenido que modificar el programa. Nada más se ha tenido que mantener una vigilancia para asegurar que el tránsito, que todo el trabajo que ellos hacen siga con la consistencia que hemos tenido en tiempos pasado.
GV: Bueno, últimamente hemos entrado en programas de desarrollo de la tecnología informática, es un área que está creciendo porque el mundo está cambiando con el Internet, con el world wide web y todo eso, y ahora con el desarrollo de un programa de microempresas, en donde el Internet puede ayudar para publicar productos, artesanías y exportar. Entonces estamos adaptando la tecnología para entrenar a comunidades sobre cómo usar esa tecnología, y es se ha hecho incluso en este país, donde las comunidades indígenas en ciertas partes ahora están usando la tecnología para poder promover sus productos a un nivel internacional. También hemos estado desarrollando programas nuevos sobre el tema del desarrollo comunitario, sobre el desarrollo juvenil. Hemos recibido una donación de la Liga Mayor de béisbol en los Estados Unidos para promover el béisbol como una actividad juvenil para ayudar y entrenar a los muchachos, y vamos progresando según van cambiando las prioridades de los países. Lo importante del Cuerpo de Paz es que nosotros colaboramos con los Gobiernos en donde trabajamos y en esa colaboración se platica sobre las tareas y las áreas, y la programación que se debe desarrollar para estar de acuerdo con el país en las solicitudes del país.
GV: No yo no pude lograr esa oportunidad como joven, aunque siempre existe la oportunidad porque no hay edad máxima, pero yo fui hijo de campesinos, un papá y una mamá que trabajaban en los campos agrícolas, fui el primero que se graduó de la Universidad, y la economía no nos permitía salir y trabajar en el ámbito internacional. Teníamos que sostenernos con la pobreza en que vivíamos en nuestra familia.
GV: El honor más grande que he tenido en mi vida pública, porque primeramente ser nombrado por el presidente de los Estados Unidos es un gran honor; segundo el Cuerpo de Paz es una organización que yo he admirado desde que era niño. Recuerdo, a una edad muy temprana, ver los comerciales que salían en la televisión promoviendo los Cuerpos de Paz y siempre me inspiró pensar que noble sería ir a un país para ayudar a la gente pobre o la gente necesitada, aunque nosotros mismos estábamos necesitados. Yo contemplaba que sería una aventura y una oportunidad, un sentimiento profundo. Entonces llegar a este puesto fue un sueño realizado. Tercero por el hecho de que soy el primer hispano que ocupa este puesto, es para mí un honor. Yo soy nacido en Texas, pero la mayoría de mi vida ha transcurrido en California. Pero muchas veces he considerado, qué dirían mis abuelos, quienes vinieron de México a los Estados Unidos, y dos generaciones después el nieto fue nombrado Director del Cuerpo de Paz. Eso para mí es un testimonio de que uno puede venir de otro país, de otro lugar, de otro origen y aspirar, lograr esta oportunidad es un gran honor, es gran responsabilidad pero también es un momento y una oportunidad que yo puedo inspirar a otros hispanos, a otros latinos, para que crean y sepan que si se trabajan, que si uno estudia y uno se prepara uno puede realizar sus sueños en corto tiempo, porque fue algo muy rápido.
GV: Venimos de Nicaragua, donde tuvimos la conferencia regional de todos los dirigentes de los países que son componentes en centro y de América del Sur, y México. Tuvimos una conferencia de cuatro, cinco días en Nicaragua. Visité, junto al presidente Bolaños, a los voluntarios; luego nos trasladamos aquí a Panamá y hemos estado aquí desde el viernes pasado; hemos visitados a muchos voluntarios, me he entrevistado con el Presidente, con algunos ministros y ahora con la prensa en este día. Yo vine a Panamá por primera vez cuando tenía 15 o 16 años, no recuerdo exactamente, pero siempre me quede muy impresionado con el país y poder regresar y ver el progreso que se ha logrado es muy impresionante.
GV: Yo creo que sí. El hecho de que norteamericanos, voluntarios del cuerpo de paz estén trabajando en Latinoamérica, son las caras de los Estados Unidos en las comunidades. Hay comunidades en donde ellos han trabajado, en las cuales el voluntario del cuerpo de paz ha sido el único norteamericano que han conocido en ciertas comunidades. A través de dos años de trabajo hay muchas oportunidades para platicar, para tener intercambio, para erradicar los conceptos incorrectos o falsos de lo que es Norteamérica, como también lo que no se conoce muy bien de los países donde trabajan los voluntarios. Es allí donde se construye el puente de reconocer las culturas, el idioma, las tradiciones, los valores y cuando ellos terminan sus servicios, los voluntarios como Scott que trabaja aquí y en dos meses se regresa a Estados Unidos, él va a ser la voz de Panamá en Estados Unidos, porque cuando alguien comente y se busque a alguien que conoce a la comunidad en Panamá, él va a poder decir "yo "trabajé en Panamá, y déjame contarte cómo es la vida, cómo piensan, yo estuve allí".
GV: Ciento veintidós.
GV: No con todos, pero creo que por lo menos con un tercio de los voluntarios que trabajan aquí.
GV: Panamá es un país donde el nivel de la satisfacción de los voluntarios es mejor que en otros países. Y eso es muy interesante porque los lugares donde viven, en particular en las áreas indígenas, las viviendas son difíciles, pero sin embargo, el nivel de satisfacción que los voluntarios me han comunicado, es muy alto. Las parejas que trabajan aquí en Panamá están satisfechos con el trabajo que están haciendo, pero más que todo una relación profunda. Esta señorita que está aquí. La señorita Zanger es la Directora Regional de Centro, Sur América y el Caribe y el Pacífico Sur, fue voluntaria aquí en Panamá, y ahora es la directora regional, así que ahora, como he dicho tantas veces, ella es la voz de Panamá y es la que hace la decisión del presupuesto y todo eso, entonces ahí tiene un lugar muy especial Panamá cuando tienen que averiguar sobre quién va a recibir los fondos y la distribución. Pero es una gran satisfacción. Yo me retiro a Estados Unidos mañana, pero ella se va a quedar cuatro días para quedarse con su familia panameña, con quien vivió cuando estuvo aquí como voluntaria. Entonces ahí se muestra que la amistad y el puente no termina el día que uno se separa del cuerpo de paz sino que esa relación se mantiene toda la vida.
GV: Estamos proponiendo un nuevo programa que vamos a desarrollar ya pronto, en colaboración con el Ministerio de Educación. Hemos firmado un acuerdo con el Ministerio y otras organizaciones, es también una colaboración la Agencia Espacial de los Estados Unidos, para entrar a jóvenes en datos y estadísticas, ciencias y matemáticas, pero usando datos a los que van a poder usar por medio de Internet. Lo que hemos platicado también es que Panamá tiene un potencial turístico enorme, y yo creo que a lo largo podremos ayudar y contribuir ya que nosotros tenemos programas de ecoturismo, en donde se promueve el turismo pero protegiendo lugares delicados, pudiendo conservar con programas de conservación. También se ha discutido la posibilidad de entrenar voluntarios en lo que es aprender inglés, que también es una demanda muy grande que existe hoy en día.


SO: Llevo más de dos años en Panamá y trabajo en el sector de agricultura sostenible y me dieron el Premio por mi trabajo en la comarca Ngöbe Buglé. Vivo en Cerro Otoe, metido en la montaña.
SO: Tengo 24 años y soy de Houston, Texas.
SO: Trabajo con una asociación indígena de caficultores. Hay mas o menos 70 productores que están trabajando en café orgánico. Apoyo en el asunto de calidad y cantidad de producción, algo en la comercialización de Café, trabajo con las agencias del MIDA, con ANAM, también con el FIS, y con proyectos Gnöbe, y también con ONG.
SO: Quise hacer algo de servicio, y también aprender de otra cultura y viajar por otros países. Es una gran oportunidad, especialmente la suerte de estar aquí en Panamá.
¡Quiero volver a ser voluntaria!


En 1993 ingresé al Cuerpo de Paz, y mi primer destino fue Panamá. Estuve aquí por dos años. Viví cerca de Río Congo de La Chorrera, con la familia de Carmen y Antonio Herrera. Yo soy la hija de ellos. No los veo hace dos años, pero mantengo comunicación con sus hijos, que ya están en la Universidad, a través de email. Me integré al cuerpo de paz para ayudar a la gente y es la clase de trabajo más importante en el mundo. En Panamá pasé los dos mejores años de mi vida. La gente de América Latina es muy amable, siempre tratan a los voluntarios como si fueran parte de la familia. Yo quiero ser un voluntario de nuevo.
AZ: Ojalá¡.

 

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230835
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América