Una sobrecarga abdominal, que le impide servir con normalidad además de condicionar otros movimientos, lleva a maltraer al español Rafael Nadal, sometido otra vez a restricciones físicas a la hora de afrontar la acometida del último Grand Slam de la temporada.
Las dolencias que padece el jugador coartan la realidad de las expectativas de Nadal en Nueva York, que ayer se entrenó sin forzar en vísperas del enfrentamiento hoy con el francés Gael Monfils.