Raúl González, capitán de la selección española, se mostró confiado y esperanzado por la evolución de la lesión que sufrió en la rodilla izquierda, y aseguró que cada día se encuentra mejor, a la vez que confió en no tener que pasar por el quirófano.
El capitán del combinado español llegó apoyado en una muleta al hotel de concentración de la selección dirigida por Luis Aragonés, que tuvo una jornada de convivencia para empezar a planificar el Mundial de Alemania del próximo año.
"Cada día estoy mejor aunque sólo han pasado tres semanas de la lesión, pero confío en no tener que pasar por el quirófano. De momento aprovecho el tiempo para estar más con mi familia", afirmó.