La secretaria de Justicia Janet Reno llegará hoy a Colombia procedente del Perú, en la segunda etapa de una gira sudamericana, empañada por la controversia sobre la política hacia esos dos países.
José Vivanco, director de la división latinoamericana de la fundación privada Human Right Watch, dijo que la gira sería un fracaso si Reno no usara la ocasión para indicar en Lima y Bogotá la insatisfacción de Washington por las violaciones de los derechos humanos.
Reno representa a Estados Unidos en la Reunión de Ministros de Justicia del Hemisferio, que se celebra en la capital peruana del 1 al 3 de marzo.
Vivanco dijo que "la selección de la sede es desafortunada... Ningún gobierno de la región, con excepción de Cuba, ha ejercido tal interferencia con el poder judicial. La Corte Constitucional ha sido dejada de lado con la destitución de jueces que se han expedido contra el presidente Alberto Fujimori.
El Consejo Nacional de la Magistratura ha cesado de funcionar y las opiniones del comisionado nacional sobre derechos humanos han sido desoídas constantemente".
Las violaciones han sido tan serias que el Banco Mundial canceló un crédito de 22,5 millones de dólares al Perú en respaldo de reformas del sistema judicial, dijo Vivanco.
Añadió que la visita de Reno a Colombia "se produce en momentos de quiebra del imperio de la ley... es poco lo que el presidente Andrés Pastrana ha hecho para cortar los vínculos del ejército con los grupos paramilitares responsables por las más graves violaciones de los derechos humanos".
El propio informe anual del gobierno norteamericano, observó Vivanco, reconoce que "los grupos paramilitares asesinan, torturan y amenazan a civiles sospechosos de simpatizar con las guerrillas, en una campaña orquestada para obligarlos por el terror a abandonar sus hogares, negando con ello el apoyo civil a las guerrillas".
Vivanco dijo que la creciente inquietud de algunas esferas del Congreso por esa situación torna aún dudoso un posible aumento de la ayuda militar norteamericana a Colombia, que es actualmente de 119 millones de dólares.
La carta enviada recientemente a Pastrana por un grupo de legisladores norteamericanos pidiéndole el desmantelamiento de los grupos paramilitares, es indicativa de ello, dijo Vivanco.