La búsqueda de la candidatura oficial a la presidencia de México ha desatado una fuerte batalla entre "dinosaurios", renovadores, tecnócratas y políticos en el Partido Revolucionario Institucional(PRI), en vísperas de cumplir hoy 70 años de su nacimiento.
El relevo presidencial es el máximo rito del PRI, del que han salido los 13 presidentes que han gobernado a los mexicanos en las últimas 7 décadas, mediante el respeto a dos reglas no escritas: la del "tapado", aspirar con movimientos "bajo la mesa", y la del "dedazo", privilegio del mandatario en turno de designar al candidato priísta para sucederle.
Lejos está la fecha de las próximas presidenciales, julio del 2000, pero desde ahora los mexicanos viven la fiebre de la sucesión, tanto por la lucha interna en el PRI como en los principales partidos de oposición, Acción Nacional (PAN, centro derecha) y de la Revolución Democrática (PRD, centro izquierda).
En vísperas del 70 aniversario de la fundación del PRI, el ex ministro del Interior y de Educación, Manuel Bartlett, un "dinosaurio", ha roto con la regla del "tapado", ya que no esperó los tiempos dictados por su partido y el Presidente de México y se encuentra ya en campaña por la nominación.
Acusado por la oposición de haber operado un fraude electoral que llevó a Carlos Salinas a la Presidencia, Bartlett no espera el "dedazo" de Ernesto Zedillo y busca la nominación con un discurso que promete conducir al PRI a las épocas de dominio total y populista.
Otro "dinosaurio", el gobernador del petrolero estado de Tabasco, Roberto Madrazo, guarda las formas, pero no pierde oportunidad para promover su candidatura, terreno en el que igualmente se mueve el también duro y ex presidente del PRI, Humberto Roque Villanueva.
Analistas y fuentes priístas consideran que el ministro del Interior, Francisco Labastida, puede ser "el candidato del sistema", pues es capaz de conciliar a los distintos bandos en disputa, porque sus características son de "político -político".
Labastida guarda las formas y sin autodescartarse de la pelea, espera los tiempos, lo mismo que su colega de Desarrollo Social, Esteban Moctezuma, un renovador, al que analistas llegaron a considerar el "delfín" de Zedillo.
En el campo de los tecnócratas se mueven los ministros de Hacienda, José Angel Gurría, y del Trabajo, José Antonio González, que también mueven sus piezas a la sombra en respeto al "tapadismo".
Hoy el PRI celebra sus 70 años en el poder y de su nacimiento, se fijarán las reglas y tiempos para la carrera por la sucesión, que también es materia de lucha en otras fuerzas.
En el PAN todo parece indicar que el candidato será el actual gobernador del estado de Guanajuato, Vicente Fox, un agresivo empresario, mientras que en el PRD, la lucha se da entre el diputado Porfirio Muñoz Ledo, y el jefe de Gobierno de la ciudad de México, Cuauhtémoc Cárdenas.
En los últimos días, surgió la idea de una gran coalición opositora, que incluyera al PAN y PRD, pero los dirigentes panistas prácticamente han descartado esa situación, debido a las posiciones ideológicas irreconciliables entre ambas partes.-
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) cumple hoy 70 años en el poder, permanencia que sus dirigentes definen como una prueba de "estabilidad y paz social", mientras la oposición asegura que es demostración de un "autoritarismo caduco".
Pero el PRI llega a sus 7 décadas en el poder -que lo transforman en el partido gobernante más antiguo del mundo- bajo la amenaza de una eventual alianza opositora izquierda derecha de cara a las elecciones del 2000 y el riesgo de cismas internos por la designación de su candidato presidencial.
EL PRI surgió en 1929, como una alianza entre los caudillos revolucionarios que puso fin a sangrientas pugnas internas después de la insurrección campesina que se desató en 1910 contra la dictadura de casi cuatro décadas de Porfirio Díaz.
Mario Vargas Llosa, el escritor peruano nacionalizado español ha dado la definición más controvertida del sistema político mexicano, al calificarlo de ser "la dictadura perfecta", que en realidad sería una "dictablanda".
La singularidad mundial del PRI es que no se compara a una dictadura comunista ni una dictadura militar como las que asolaron a Latinoamérica, sino que es un régimen "presidencialista, autoritario, corporativista, de partido hegemónico de Estado", dijo a la