El rescate de cuerpos y piezas de un avión inglés que se estrelló en 1947 contra la ladera sur del cerro Tupungato (6.860 metros), en el suroeste de la provincia argentina de Mendoza, sólo podrá realizarse en febrero, ya que en marzo los temporales de nieve en la región impiden todo trabajo.
Así lo confirmó ayer a la agencia gubernamental de noticias Telam el mayor Alberto Quiñones, del Regimiento de Infantería de Montaña 11 de Mendoza, quien dijo que "había posibilidades de rescatar los cuerpos, pero sólo en febrero, ya que en marzo comienzan los temporales de viento y nieve que hacen imposible trabajar".
El accidente ocurrió el 2 de agosto de 1947, cuando un Lancaster de la empresa British South American Airways, con cinco tripulantes y seis pasajeros a bordo, se estrelló en la cordillera de Los Andes. Había despegado desde la localidad de Morón (provincia de Buenos Aires) rumbo a Santiago de Chile.
Los restos humanos y piezas de la máquina fueron encontrados esparcidos en un radio de casi un kilómetro el pasado miércoles 19, a 5.500 metros sobre el nivel del mar en el Tupungato, por una expedición cívico-militar argentina.
El andinista argentino José Carlos Moiso (59 años), uno de los expedicionarios que encontró las partes conservadas en el hielo después de casi 53 años, previno, por su parte, esta semana en declaraciones radiales, que los restos del Lancaster -adaptado para vuelos comerciales- podrían quedar nuevamente cubiertos por los deshielos.
El hallazgo comprende partes de tres cuerpos mutilados, restos del fuselaje, la hélice, prendas de vestir y piezas y plaquetas de identificación del motor, conservados en lo que Moiso definió como "una tumba de hielo". juez federal de Mendoza (oeste, 1.00 Km de Buenos Aires), Alfredo Rodríguez, solicitó al Ejército un informe para conocer la posibilidad de rescatar lo encontrado y proceder a la identificación de los cuerpos.
El magistrado también intenta establecer el paradero de los descendientes de las víctimas, precisaron sus portavoces.
La embajada británica en Buenos Aires confirmó a la prensa que ya recibió un detallado informe del acontecimiento.
El Lancaster o Lancasterian caído, usando durante la guerra como bombardero, bautizado Star Dust y reformado para la aviación comercial con capacidad para 14 personas, efectuaba frecuentes viajes entre Inglaterra y varias capitales sudamericanas.
Ayer, el matutino Clarín de Buenos Aires informó que, entre verdad y leyenda, el Lancaster transportaba 70 lingotes de oro de la corona británica, "valijas diplomáticas del Foreing Office (Ministerio de Relaciones Exteriores)" y "documentación secreta" para Chile, que "resultaba estratégica para la Argentina".