Franck Ribéry dijo ayer no temer por su futuro ni a la justicia francesa que le imputa relaciones sexuales con una prostituta menor de edad, se compromete a hacer lo que sea para ganar la confianza de los suyos y se deshace en elogios a su esposa y el Bayern Múnich, por su apoyo.
"No, no tengo miedo al futuro ni a mi carrera. Ni en la selección francesa ni en el Bayern. Porque no incurrí en falta conscientemente. Estoy seguro de que recuperaré la confianza de quienes tal vez dudan de mí", afirmó ayer.