El panameño Rubén Rivera, con ocho carreras producidas, y el mexicano Isidro Márquez con tres salvamentos, encabezaron a los Piratas de Campeche en la conquista del título de la Liga Mexicana de Béisbol.
Rivera no tuvo el mejor porcentaje de bateó en la final que Campeche le ganó a los Saraperos de Saltillo, pero sus visitas al plato fueron oportunas para producir carreras en favor de su causa.
El panameño conectó ocho imparables en cinco partidos, con 21 visitas al plato, y produjo ocho carreras para ser el pelotero clave de Campeche en la conquista del título de la Liga Mexicana de Béisbol por cuatro juegos a uno.
El bateo oportuno de Rivera y de Campeche, que contrastó con la baja producción de Saltillo, eleva su importancia al ver que Campeche ganó sus cuatro partidos por diferencia de una carrera.
Rivera fue líder en la serie final de los departamentos de imparables y carreras producidas.
El panameño también controló el departamento de jonrones con tres y empató con varios jugadores en el de bases robadas con una.
El mexicano Isidro Márquez cumplió con su parte en el montículo y ayudó al preservar tres triunfos de Campeche, siempre en las últimas entradas, para que los Piratas alcanzaron un título que representa el segundo desde su fundación en 1980.