A pesar que ya esta respuesta es conocida por todos, las heridas y las opiniones encontradas no acaban.
Tras haber practicado elpasado lunes en el complejo de ligas menores de los Yankees de Nueva York, el cerrador de los Yankees de Nueva York reafirmó que no planea lanzar para Panamá en el Clásico Mundial de Béisbol que se llevará a cabo el mes próximo.
"No voy a estar listo", dijo Rivera a la prensa estadounidense.
El lanzador derecho, de 36 años de edad, no comenzará con su programa de lanzamientos regular hasta la semana próxima.
Los Yankees han tenido un cauteloso acercamiento en lo que se refiere a los lanzamientos de pretemporada de Rivera en los últimos años.
Rivera dio esta respuesta en Estados Unidos, pero a los panameños, qué nos dijo.
Mariano nunca habló ni le dio la cara al país y todo lo que supimos de él fue lo que otros transmitieron o pusieron en su boca.
Ninguna palabra de explicación recibieron los aficionados panameños que se hicieron fanáticos de los Yanquis de Nueva York y que esperaban con ansias en cada partido, que el "Mo" realizara una nueva hazaña.
La última conversación del "42" de la "Tropa del Bronx" fue con el director del equipo panameño, Roberto Kelly.
Y Kelly transmitió a todos la respuesta del taponero: "No voy a jugar, porque no estaré en condiciones".
Estas declaraciones sonaron a excusa barata y poco lógicas, y para la mayoría las razones reales de la no participación de Rivera quedarán en duda, tomando en cuenta que días antes, miembros de la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS) indicaron que en una carta en poder de las Grandes Ligas, se expresaba que el panameño no jugaría por considerar al equipo poco competitivo para enfrentar el torneo.
No estará listo, pero ya está entrenando y aunque todavía no realiza lanzamientos, está en actividad. Todo indica que con los Yanquis sí, con Panamá no.
Mariano es un cerrador, ¿cuánto necesita para poner su brazo en punto?
El ídolo cayó, aunque aún tiene quienes lo respetan, la mayoría no lo mira igual. Y es que Rivera tiene todas la cualidades de un ídolo, nacido en cuna de paja y choza de lata y viene al mundo lanzando una pelota.
Desde que aprende a caminar, sabe jugar. En sus años tempraneros alegró a Puerto Caimito, hasta caer la noche, cuando no se veía la pelota.
Mariano hace volar estadios y sus lanzamientos convocan multitudes, día tras día, de victoria en victoria, de ovación en ovación. Los nadie, los condenados a ser por siempre nadie, se sintieron alguien por un rato, por obra y gracia de sus lanzamientos.
Pero el ídolo es ídolo por un rato, mientras dura la humana eternidad, cosa de nada.
Hoy, la fuente de la felicidad pública se convierte en el pararrayos del público rencor.
A veces el ídolo no cae entero. Y a veces, cuando se rompe, la gente devora los pedazos.
Rivera se presentó en un complejo de ligas menores de los Yanquis de Nueva York.
Mariano podría estar realizando sus primeros lanzamientos la próxima semana.