Brasil derrotó ayer a Irlanda gracias a un solitario gol del madridista Robinho, en un encuentro amistoso disputado en Dublín y que sirvió a los de Dunga para probar a varios jugadores jóvenes con vistas a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Hasta once de los 22 jugadores convocados por el técnico brasileño tienen edad para disputar el torneo olímpico, el único título internacional que nunca ha conquistado Brasil, el país con más títulos mundialistas en su haber.
Sin los milanistas Kaká y Pato, ausentes por lesión, y de Ronaldihno, fueron las otras "estrellas" las que tiraron del carro del pentacampeón, sobre todo los jugadores de la Liga española Julio Baptista, Luis Fabiano y Robinho, bien acompañados por el centrocampista del Werder Bremen, Diego.
De un contraataque de la dupla Diego-Robinho, llegó el único tanto que subió al marcador. Diego se hizo con la pelota en su campo y conectó con Robinho, que llegaba al área irlandés libre de marca tras una subida del lateral del Manchester United, O´Shea. Su tiro cruzado no pudo ser atajado por Given.
Durante la primera parte, los de Dunga controlaron el partido, combinando desde el centro del campo con la experimentada delantera, en la que Robinho actuó de enganche y tuvo total libertad para moverse por la frontal del área local.
No obstante, la primera ocasión de gol llegó del lado local gracias a una falta cometida cerca del banderín de córner sobre el extremo del Celtic escocés Aiden McGeady, muy activo durante los primeros 45 minutos.
Keane puso el cuero en el área pequeña y el meta Julio César se vio obligado a salir de puños para despejar el peligro.
Dos minutos después respondió Brasil con un disparo a balón parado de Diego desde la frontal tras una fuerte entrada de Carsley a Robinho, que el jugador madridista le recriminó.
Cuando el juego de toque y control brasileño se lo permitía, Irlanda, sin complejos y arropado por más de 80,000 aficionados que llenaban las gradas de Croke Park, volvía al ataque aprovechando las internadas de McGeady, por la izquierda, o Duff, por la derecha, que, no obstante, no encontraron rematador.
El encuentro que también presenciaron más de 7,000 brasileños con las caras pintadas de amarillo y verde, fue dirigido por el suizo René Rogalla.
Este fue el primer entrenamiento de la selección sub-23 brasileña que dirige Dunga para las Olimpiadas de agosto próximo.